Por Redacción
Rasuwa, 30 de agosto de 2026.- El último balance de la devastadora riada ocurrida el miércoles en el municipio nepalí de Rasuwa arroja un total de 804 muertos, de los cuales 788 corresponden a Nepal y 16 a Tíbet, además de más de 3,000 desaparecidos. De acuerdo con las autoridades locales, a los 2,498 desaparecidos en Nepal se suman otros 546 en la frontera tibetana, entre ellos 261 extranjeros.
Los equipos de rescate concentran sus esfuerzos en los municipios de Rasuwa, Timure, Trishuli y Dhunche. Las autoridades nepalíes aseguraron que hasta el momento han rescatado a 8,730 personas. El contingente total desplegado en el país suma ya 19,895 efectivos, según destacan medios nepalíes.
Situación crítica persiste en el cauce del río Bhotekoshi, donde decenas de trabajadores continúan atrapados en los túneles de presas y centrales hidroeléctricas. Equipos especializados están taladrando la roca para intentar llegar a los atrapados en Rasuwa y Nuwakot, aunque por el momento no han logrado acceder a dichos túneles.
La ayuda solicitada por el Gobierno nepalí comenzó a llegar mediante diez aviones que aterrizaron en el Aeropuerto Internacional de Tribhuvan, en Katmandú, procedentes de India, Estados Unidos, Omán, China y Corea del Sur. China envió dos aviones de transporte Y-20 de su Fuerza Aérea con 13,200 piezas de suministros de emergencia y cuatro expertos en rescate de túneles; otros cinco especialistas chinos en esta materia arribaron al país ayer.
Este domingo, el río Bhotekoshi volvió a desbordarse. Drones de vigilancia detectaron un deslizamiento de tierra en la ladera de una montaña, a 2.8 kilómetros río abajo del embalse de Purepuqiang Tsangpo. La cadena estatal china CCTV confirmó que este deslizamiento creó una nueva represa y se está formando un nuevo lago artificial, lo que obligó a trasladar a zonas más seguras al personal de rescate próximo al puesto fronterizo de Gyirong, ahora completamente sepultado.
Ante la crisis, el primer ministro nepalí, Balendra Shah, declaró: “El Gobierno de Nepal es el guardián de todos y cada uno de los ciudadanos afectados por la crisis provocada por la inundación en el río Bhoekoshi, en Rasuwa”, comprometiendo la atención “a cada persona afectada” “hasta que se consiga completamente”.