Por Redacción
Washington D.C., 01 de septiembre de 2026.- La Suprema Corte de Estados Unidos falló 5-4 a favor de permitir que continúe la construcción del salón de baile y complejo militar de la Casa Blanca impulsado por Donald Trump. La resolución no determinó si el presidente tenía autoridad para desarrollar el proyecto sin autorización del Congreso, manteniendo abierta la controversia sobre las facultades del Ejecutivo para modificar el complejo presidencial.
La mayoría de los ministros consideró que el National Trust for Historic Preservation no había demostrado el daño necesario para tener legitimación para impugnar la construcción. Esta decisión surge después de que tribunales inferiores ordenaran detener parte de las obras al existir dudas sobre la autoridad del presidente para realizar una modificación de esta magnitud sin autorización legislativa. El fallo deja el litigio en manos de tribunales inferiores.
La demanda fue presentada por el National Trust for Historic Preservation, que cuestionó la demolición del Ala Este de la Casa Blanca y sostuvo que Trump no podía emprender unilateralmente una obra de esa dimensión en la propiedad federal. El proyecto contempla un salón de aproximadamente 90 mil pies cuadrados (8 mil 361 metros cuadrados), construido en el sitio que ocupaba dicha ala, la cual fue demolida para dar paso a la nueva estructura.
Trump afirmó que el denominado Complejo de Salón de Baile y Militar estará terminado durante el verano de 2028. “Cuando esté terminado en el verano de 2028, el magnífico Complejo de Salón de Baile y Militar será motivo de gran orgullo para todo el país”, declaró el mandatario. Además, señaló que la decisión judicial significa que la obra “acaba de fallar a favor de la construcción” y podrá proceeder “sin más contingencias, dudas ni amenazas”.
Sobre el financiamiento, Trump aseguró que la construcción está costeada completamente por empresarios y empresas privadas. “El Salón de Baile está financiado en su totalidad por grandes patriotas y empresas; por tanto, es un regalo que no supone coste alguno para el contribuyente estadounidense”, indicó. La administración ha presentado el proyecto como una instalación necesaria para reforzar la seguridad durante grandes eventos oficiales, además de contemplar infraestructura militar y de seguridad bajo tierra.
En relación con el impacto del edificio, Trump manifestó: “Vivimos en la Edad de Oro de Estados Unidos, y este edificio será uno de los más grandiosos jamás construidos en Washington D.C.”.