Por Redacción
Tijuana, 25 de agosto de 2026.- El Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de Morena, presidido por Ariadna Montiel Reyes, informó que no tuvo previo conocimiento de la determinación de Rubén Rocha Moya de reincorporarse a la gubernatura de Sinaloa el pasado 21 de agosto, tras mantenerse separado del cargo por más de 100 días debido a acusaciones en Estados Unidos sobre actividades relacionadas con el narcotráfico. El órgano partidista señaló que la decisión respondió a un acto personal del político sinaloense y se deslindó de la misma.
La Secretaría de Gobernación estableció que la reincorporación fue una decisión de carácter personal. En la misma línea, la presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones y el Grupo Parlamentario de Morena en el Senado sostuvieron que la determinación de Rocha no fue consensuada con representantes del partido u otras autoridades. Asimismo, 23 gobernadores emanados de la Cuarta Transformación, incluida Marina del Pilar Ávila Olmeda, de Baja California, cuestionaron el proceder del mandatario.
Ante las posturas emitidas, la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, sostuvo que el interés personal no podía imponerse a los intereses del pueblo y de la nación. Como resultado, Rocha Moya solicitó nuevamente licencia el 22 de agosto. “Por así considerarlo pertinente me presento ante este Honorable Poder Legislativo para efecto de solicitar licencia temporal con carácter indefinido, por más de 30 días”, expresó el gobernador en su escrito.
Alfredo Álvarez Cárdenas, aspirante de Morena a coordinador estatal en Baja California, descartó que el deslinde del partido con el gobernador licenceado perjudique al instituto político. En entrevista este lunes 24 de agosto en Tijuana, afirmó: “El problema no es cuando hay un político, un colaborador, digamos, indeseable. El problema es cuando no se toman las medidas para corregir ese mal”. Agregó que la presidenta tomó las medidas “a tiempo y en forma”, enfatizando que lo relevante fue la manera en que se enfrentó el tema y el resultado final de la separación por segunda ocasión.
En otro frente de la crisis política, el senador Enrique Inzunza anunció que dejará el encierro y ocupará físicamente su escaño el próximo 30 de agosto, durante la plenaria de la bancada de Morena para definir la agenda legislativa del periodo ordinario que inicia el 1 de septiembre. Inzunza se ha mantenido alejado del Senado por más de 100 días desde que el Departamento de Justicia de Estados Unidos solicitó su captura y extradición, junto con Rocha Moya y otros funcionarios, por presuntos vínculos con una facción del Cartel de Sinaloa.
A pesar del anuncio, legisladores del bloque oficialista, integrado por Morena, PT y PVEM, indicaron que no han respaldado la decisión de Inzunza. Fuentes del oficialismo señalaron que el senador no cuenta con el apoyo del coordinador de la bancada, Ignacio Mier, ni con el de la presidenta Claudia Sheinbaum. Desde que surgieron las acusaciones, Inzunza ha conservado su cargo, fuero constitucional y sueldo íntegro, salvo 22 horas de licencia pedidas en mayo. Su presencia pública se ha limitado a una reunión con Javier Corral en Culiacán en mayo y su ingreso al Palacio de Gobierno el viernes pasado para ver a Rocha Moya.