Por Redacción
Ciudad de Mexico, 16 de marzo de 2026.- Las dirigencias nacionales y coordinadores parlamentarios de Morena, el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) acordaron este domingo respaldar de manera unánime el ‘Plan B’ de reforma electoral propuesto por la presidenta Claudia Sheinbaum, tras el fracaso de una iniciativa constitucional previa. La propuesta, que será presentada formalmente este lunes, busca reducir costos operativos del sistema electoral, disminuir el número de regidores municipales y modificar los mecanismos de consulta popular y revocación de mandato, aplicándose en los 32 estados de la República.
El acuerdo fue sellado durante una reunión en la sede de la Secretaría de Gobernación, donde los líderes de la coalición manifestaron su compromiso con los principios de “austeridad republicana” de la llamada Cuarta Transformación (4T). Este respaldo marca un giro significativo para el PT y el PVEM, quienes semanas atrás votaron en contra de una propuesta de reforma electoral constitucional, impidiendo así que alcanzara la mayoría calificada necesaria para su aprobación.
Ricardo Monreal, coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, señaló tras la reunión que el nuevo proyecto mantiene los objetivos centrales de reducir el gasto y fortalecer la participación ciudadana, pero cuidando los avances democráticos logrados en años anteriores. Por su parte, Alberto Anaya, líder nacional del PT, afirmó que su partido respalda “totalmente” la iniciativa de la presidenta Sheinbaum, comprometiéndose a trabajar para su pronta aprobación en el Congreso.
Desde el PVEM, tanto Karen Castrejón, dirigente nacional, como Manuel Velasco, coordinador en el Senado, expresaron su apoyo al ‘Plan B’, destacando la necesidad de modernizar el sistema electoral sin afectar su autonomía y transparencia. El partido emitió un posicionamiento en redes sociales reiterando su compromiso con la coalición y con los ajustes que, según su visión, harán más eficiente la democracia mexicana.
La iniciativa, cuyos detalles técnicos y cifras concretas de ahorro aún no han sido divulgados públicamente, se espera que genere un intenso debate legislativo en las próximas semanas. La oposición, que hasta el momento no ha emitido una postura oficial, probablemente cuestionará los alcances de una reforma que modifica aspectos clave de la organización electoral sin requerir cambios constitucionales.
El contexto político indica que, con este acuerdo, el gobierno de Sheinbaum busca superar el impasse legislativo que generó el rechazo a la reforma constitucional, avanzando ahora con una propuesta que, al ser de carácter legal ordinario, requiere únicamente mayoría simple para su aprobación en ambas cámaras. El cronograma específico para la discusión y votación del ‘Plan B’ será definido en los próximos días por las coordinaciones parlamentarias.