Por Redacción
La Habana, 22 de marzo de 2026.- El sistema eléctrico de Cuba colapsó la noche del sábado 21 de marzo a las 18:38 hora local, provocando un apagón nacional total que dejó sin energía a todo el territorio. Este evento marca el segundo corte de esta magnitud en menos de una semana y el séptimo en el último año y medio, según informó el Ministerio de Energía y Minas (Minem). La crisis ocurre en un contexto de escasez estructural agravada por la falta de combustible para las termoeléctricas.
Ante la emergencia, el gobierno de México, a través de su canciller Juan Ramón de la Fuente, manifestó su disposición para enviar ayuda humanitaria a la isla, aunque no se detallaron los tipos de suministros ni los plazos de entrega específicos. Por su parte, el canciller cubano Bruno Rodríguez no emitió declaraciones públicas inmediatas tras el fallo, mientras las autoridades técnicas del Minem trabajan para restablecer el servicio en medio de la oscuridad generalizada.
La situación en La Habana es crítica, con reportes de cortes que alcanzan las 15 horas diarias en la capital y se extienden hasta dos días seguidos en otras regiones. Yoan, un pescador de 52 años residente en La Habana, testimonio la dificultad de mantener sus actividades productivas ante la intermitencia del servicio, reflejando el impacto directo en la población y los sectores económicos básicos.
El colapso eléctrico coincide con la celebración de la X Cumbre de la CELAC en Bogotá, donde el tema de la crisis energética cubana fue puesto sobre la mesa por los líderes regionales. Las causas del apagón se vinculan directamente a la imposibilidad de importar los volúmenes necesarios de petróleo para operar las plantas generadoras, un problema que se ha agudizado desde mediados de 2024 debido al bloqueo impuesto por Estados Unidos.
La representación diplomática de Estados Unidos en La Habana ha advertido que la negativa del gobierno cubano a importar combustible bajo ciertas condiciones podría obligar a la salida de personal no esencial de su embajada antes de mayo o incluso en fechas próximas. Esta postura añade tensión diplomática a una crisis que ya ha afectado severamente la vida cotidiana de los ciudadanos cubanos durante el mes de marzo, siendo este el tercer apagón importante registrado en dichas semanas.
El Ministerio de Energía y Minas mantiene al país bajo alerta mientras se busca estabilizar la red eléctrica. La falta de claridad sobre el tiempo exacto para el restablecimiento total del servicio mantiene a la población en incertidumbre, mientras la comunidad internacional observa la evolución de un colapso que pone a prueba la resistencia del sistema energético de la isla caribeña.