Por Redacción
El-Daein, 22 de marzo de 2026.- La escalada de violencia en Medio Oriente y África dejó este domingo un saldo de al menos 84 fallecidos en dos frentes distintos: Israel anunció el inicio de una operación militar para destruir puentes sobre el río Litani en Líbano, mientras que un ataque contra el Hospital de Enseñanza El-Daein en Sudán fue verificado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) con un balance preliminar de 64 muertos, entre ellos 13 niños, dos enfermeras y un médico.
El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, declaró el principio de una operación destinada a destruir inmediatamente los puentes sobre el río Litani. Según el funcionario, la medida busca impedir el tránsito de combatientes de Hezbolá y el movimiento de sus armas. Esta decisión se enmarca en una campaña de bombardeos que, desde el 2 de marzo, ha dejado un total de 1,021 muertos en territorio libanés, reportando únicamente en las últimas 24 horas otros 20 fallecidos.
La Agencia Nacional de Noticias del Líbano (ANN) informó sobre intensos ataques de artillería en zonas cercanas a la frontera de facto, así como acciones aéreas en localidades como Taybeh y Mayfadoun. La ofensiva israelí intensifica la presión militar en el sur del país vecino, aunque las fuentes disponibles no especifican la hora exacta del anuncio oficial ni detalles operativos adicionales más allá del objetivo estratégico declarado por Katz.
Simultáneamente, en Sudán, la crisis humanitaria se agravó con el ataque al centro médico en la ciudad de El-Daein. Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, verificó el incidente y confirmó la cifra de 64 muertos, destacando la presencia de menores y personal sanitario entre las víctimas. Sin embargo, el organismo internacional no señaló directamente a los responsables del ataque en su verificación inicial.
Existen discrepancias respecto a la autoría del bombardeo en el hospital sudanés. Mientras la OMS se limita a confirmar los hechos y el número de víctimas, el grupo de derechos Emergency Lawyers informó que el ataque fue perpetrado por el ejército de Sudán. Esta contradicción en las fuentes deja sin una atribución oficial unívoca sobre quién ejecutó la acción que dejó además 89 heridos en el recinto de salud.
En el ámbito de la investigación internacional sobre conflictos, Júlía Nueno analiza el uso de inteligencia artificial por fuerzas militares y policiales, relacionando estas prácticas con la documentación presentada en el caso ‘Sudáfrica vs. Israel’ ante la Corte Internacional de Justicia. Estos eventos ocurren en paralelo a otras investigaciones sobre crímenes de guerra, aunque no existe una conexión geográfica directa entre los hallazgos en Sarajevo y los conflictos activos reportados en Líbano y Sudán.
La situación en ambas regiones refleja la complejidad de los conflictos actuales, donde la falta de claridad en la atribución de ataques a infraestructura civil, como hospitales, contrasta con operaciones militares declaradas abiertamente por funcionarios de defensa. Las cifras de víctimas continúan en aumento mientras la comunidad internacional monitorea los desarrollos en el terreno.