Isla De Jarg, 07 de abril de 2026.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, estableció el 7 de abril de 2026 a las 8 p.m. hora del Este como el plazo definitivo para que Irán reabriera el estrecho de Ormuz, advirtiendo en un mensaje en redes sociales que ‘toda una civilización morirá esta noche, para nunca volver’. Trump añadió: ‘No quiero que eso suceda, pero probablemente ocurrirá’, y describió la jornada como ‘uno de los momentos más importantes en la larga y compleja historia del mundo’, asegurando que ’47 años de extorsión, corrupción y muerte por fin terminarán’.
En medio de estas amenazas, un funcionario estadounidense confirmó a la cadena CNN que fuerzas militares de Estados Unidos ejecutaron ataques contra objetivos estratégicos en la isla de Jarg durante la noche. La fuente oficial precisó que las incursiones evitaron las instalaciones de crudo. El Comando Central de Estados Unidos aclaró que la operación buscó neutralizar activos bélicos, entre ellos búnkeres de misiles, instalaciones de almacenamiento de minas navales y otros puntos de defensa aérea. Esta acción se suma a la ofensiva del pasado 13 de marzo, cuando tropas estadounidenses destruyeron 90 objetivos en la misma zona.
La agencia de prensa iraní Mehr informó que ‘el enemigo estadounidense-sionista efectuó varios ataques en la isla de Kharg (Jarg), y se escucharon allí varias explosiones’. La isla de Jarg gestiona aproximadamente el 90% de las exportaciones de petróleo de Irán y tiene una capacidad de almacenamiento de 30 millones de barriles; según la firma de análisis Kpler, el inventario actual en Jarg se estima en 18 millones de barriles.
Ante la escalada, ciudadanos de Irán comenzaron a formar cadenas humanas en instalaciones estratégicas como centrales eléctricas, puentes y otras infraestructuras clave, tras el llamado de autoridades iraníes a la población, especialmente a jóvenes, a concentrarse en puntos vitales. En Teherán, cientos de personas se congregaron ante la mayor central eléctrica del país, Damavand, mientras que en la ciudad occidental de Kermanshah, manifestantes se concentraron frente a la planta eléctrica de Bisotun. También se formaron cadenas humanas ante la central termoeléctrica de Tabriz, la planta Shahid Rajaei en Qazvín y, en Dezful, estudiantes formaron una cadena sobre el puente histórico de la ciudad.
Por su parte, el jefe del poder judicial de Irán, Gholam Hosein Mohseni Ejei, instó a los tribunales a ‘acelerar la emisión de sentencias de pena de muerte y de confiscación de propiedades’ relacionadas con la guerra contra Estados Unidos e Israel. Desde que empezó la guerra el 28 de febrero, Irán ha ahorcado a siete personas en relación con las manifestaciones de enero.
En el ámbito diplomático, Rusia y China vetaron una resolución presentada por Bahréin en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que pedía el fin ‘inmediato’ por parte de Irán de los ataques a buques comerciales en el estrecho de Ormuz; el texto vetado contó con el visto bueno de 11 países. Mientras tanto, la Casa Blanca desmintió especulaciones sobre un posible uso de armas nucleares, aunque el vicepresidente JD Vance dijo en Budapest: ‘Tienen que saber que tenemos herramientas en nuestro arsenal que, hasta ahora, no hemos decidido utilizar. El presidente de EE.UU. puede decidir usarlas, y lo hará si los iraníes no cambian su comportamiento’. La cuenta oficial ‘Rapid Response 47’ afirmó en X que ‘nada de lo que ha dicho aquí el @VP insinúa tal cosa’.
El conflicto ha dejado un saldo de 1,937 muertos entre el 28 de febrero y el 2 de abril según la OMS, aunque la organización HRANA calcula que la cifra supera los 3,500. La OMS reporta además 25,819 heridos y más de 3.2 millones de desplazados. En los mercados, el petróleo intermedio de Texas (WTI) subía un 2.44% este martes hasta los 115.15 dólares el barril, registrando un incremento anual de aproximadamente 102% desde los 57 dólares con los que inició el año.