San Salvador, 28 de mayo de 2026.- Nayib Bukele, presidente de El Salvador, aprobó una nueva ley de cadena perpetua aplicable a menores de edad desde los 12 años. La normativa, que fue aprobada previamente por la Asamblea Legislativa controlada por el partido oficial, entrará en vigor a partir del 26 de abril de 2026.
La ley establece que adolescentes de entre 12 y 18 años podrán recibir condenas de prisión perpetua por delitos graves como homicidio, feminicidio, violación y participación en pandillas. Los procesos judiciales se llevarán a cabo en tribunales especializados y los condenados serán trasladados a centros penitenciarios adaptados, sin acceso a las medidas previas de internamiento juvenil.
Organismos de derechos humanos y de la infancia han expresado preocupación por la medida y solicitan su revisión para priorizar la rehabilitación y reintegración. El Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU pidió al gobierno revisar la disposición, señalando que contradice tratados internacionales firmados por el país. Por su parte, UNICEF indicó que imponer prisión perpetua a menores afecta su desarrollo y reintegración social, además de incumplir compromisos internacionales. Ante esto, organizaciones de derechos humanos anunciaron que presentarán recursos legales y solicitudes ante instancias internacionales para revisar la constitucionalidad de la reforma.
En otro frente, se ha revivido la historia de Radio Venceremos, la estación clandestina del FMLN durante la guerra civil salvadoreña, mediante un podcast titulado ‘Venceremos’. Este proyecto es resultado de una asociación entre Casa Centroamérica, Ibero 90.9, estación de la Universidad Iberoamericana en México, y la productora Tanto que Contar. La dirección corre a cargo de Andrés Torres Checka y la voz narrativa es de la actriz mexicana Eréndira Ibarra.
El podcast busca confrontar el revisionismo histórico del presidente Nayib Bukele, quien según el reporte busca borrar las cicatrices del conflicto civil. Radio Venceremos surgió en 1981 tras el asesinato del arzobispo Óscar Arnulfo Romero y fue un objetivo prioritario para el ejército salvadoreño. La emisora transmitió mensajes como: “The assassination confirms that the regime has collapsed”.
Sobre la relevancia actual del proyecto, Andrés Torres Checka declaró: “This is a context in which the media is under siege across Central America. Many Salvadoran, Nicaraguan and Guatemalan journalists are now in exile. Talking about what it was to have a radio under a dictatorship and with limits on freedom of expression resonates inevitably with today”. La investigación también recuerda que el 16 de noviembre de 1989, el batallón Atlácatl del ejército salvadoreño masacró al jesuita Ignacio Ellacuría y a otras siete personas en el campus de la Universidad Centroamericana (UCA) en San Salvador.