mayo 31, 2026
41a9377144a14c539d18ae76ca77fb33

Cádiz, 31 de mayo de 2026.- Se ha descubierto el pecio casi intacto del barco italiano San Giorgio e Sant’Elmo Buonaventura en la Bahía de Cádiz. La embarcación fue hundida por el marino inglés Sir Francis Drake el 29 de abril de 1587, durante un ataque al puerto en el que Drake hundió entre 30 y 35 barcos españoles, portugueses o aliados. El descubrimiento se realizó durante trabajos de dragado en la bahía.

El barco fue encontrado a ocho metros bajo el sedimento. Según el estudio titulado ‘Experimental Sciences in Underwater Archaeology: Delta II Wreck (San Giorgio and Sant’Elmo Buonaventura)’, los restos orgánicos hallados se encuentran en un excelente estado de conservación. El texto señala que esto se debe a “la gran espesor de la capa de lodo que el pecio enterrado había retenido, proporcionando un ambiente anaeróbico que impidió el deterioro de un material frágil y, por tanto, fácilmente descomponible; lo cual, además, tiene un gran valor patrimonial y científico”.

En el sitio se encontró el cráneo de una mujer de entre 25 y 35 años con una herida en la cabeza. Asimismo, se localizaron huesos de vacas, cerdos, cabras y pollos. El barco transportaba una gran variedad de mercancías en sus bodegas, incluyendo pequeñas vasijas de barro, algunas intactas y selladas, que contenían aceitunas Gordal en salmuera con alcaparras, hojas de laurel, romero y orégano.

Mediante el descubrimiento de ADN genómico dentro de las vasijas, se determinaron enfermedades de la tripulación, incluyendo un patógeno que causa neumonía e infecciones por Staphylococcus en la piel y el sistema respiratorio. Durante la excavación también se encontraron una serie de barriles de madera que contenían una sustancia densa y roja identificada como Dactylopius coccus cos.

El estudio fue realizado por 11 expertos de varias instituciones, incluyendo el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico, Tanit Archaeological Management, el CSIC, DendroResearch Wageningen, la Sociedad de Ciencias Aranzadi, la Universidad de La Laguna y la Estación Biológica de Doñana.

About The Author

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *