Por Redacción
Nueva York, 27 de julio de 2026.- Dos días antes de la final del Mundial de fútbol entre España y Argentina, Donald Trump ofreció un cóctel en el rascacielos que lleva su nombre en Manhattan, donde le dijo a Gianni Infantino, presidente de la FIFA, que Estados Unidos debería organizar otro mundial “de forma inmediata”.
La propuesta del mandatario se basó en las cifras de sintonización del torneo, cuya final coronó a España como campeona del mundo y registró una audiencia de 61.5 millones de espectadores en Telemundo y Peacock. Este evento se convirtió en el partido de fútbol más seguido en la historia de la televisión estadounidense.
A pesar del hito histórico, el fútbol americano se mantiene como el rey indiscutible en Estados Unidos. La Super Bowl entre los Seattle Seahawks y los New England Patriots, celebrada en febrero de 2026, atrajo a 125.6 millones de espectadores, el doble que la final del Mundial recién concluido.
Una encuesta de YouGov publicada la víspera de la final reveló que el fútbol es el tercer deporte favorito de los estadounidenses, por detrás del fútbol americano (NFL) y el baloncesto (NBA). El béisbol (MLB) y el hockey sobre hielo (NHL) también despiertan gran interés en el país. No obstante, el soccer es especialmente popular entre los ciudadanos de origen latinoamericano y es el segundo favorito entre los adultos más jóvenes, hasta los 35 años.
Sobre el impacto a largo plazo del torneo, una encuesta de Ipsos elaborada tras el final de la fase de grupos muestra que el 57% de los estadounidenses creen que la Copa Mundial de 2026 aumentará el interés general del país por este deporte. Trump resumió la postura oficial afirmando: “Basándonos en las cifras, lo solicitaremos de inmediato”.
Sin embargo, existen voces escépticas sobre la capacidad del fútbol para mantener su relevancia frente a otras ligas. Stacy comentó: “Creo que cuando empiece la temporada de la NFL en septiembre, los aficionados volverán a olvidarse del soccer hasta dentro de cuatro años”.
Stacy añadió que “es difícil mantener la pasión por un deporte en el que hay muchos partidos en los que solo hay pases durante 90 minutos o solo hay un gol. En la NFL o la NBA todo es más dinámico”, lo que plantea desafíos para elevar el fútbol a deporte de masas permanente en territorio estadounidense.