Por Redacción
Ciudad De México, 27 de agosto de 2026.- La Plaza Tlaxcoaque, ubicada en el Centro Histórico de la Ciudad de México, se caracteriza actualmente por la convivencia del Memorial al Genocidio de Jodyalí, la exposición ‘Ajolotes en el Corazón’ y un despliegue de cámaras de videovigilancia del Centro de Comando, Control, Cómputo, Comunicaciones y Contacto Ciudadano (C5).
La exposición ‘Ajolotes en el Corazón’ está integrada por 74 esculturas. Este elemento convive con la memoria del genocidio de Jodyalí, ocurrido entre la noche del 25 y 26 de febrero de 1992 durante la primera guerra entre Armenia y Azerbaiyán, donde fueron asesinados más de 600 civiles azeríes.
Salvador Guerrero Chiprés describió la situación como un “fuerte contraste conceptual donde el anfibio endémico, símbolo prehispánico de la regeneración y resistencia biológica, abraza la memoria doliente de una tragedia internacional […] bajo la mirada tecnológica de equipos tótem y STV”. Asimismo, señaló que “la resignificación de los espacios urbanos heridos constituye el eje central de las políticas de reconciliación contemporánea, transformando antiguas sedes de dolor en epicentros de diplomacia cultural y videoseguridad ciudadana”.
En materia de seguridad, el C5 desplegó un esquema de videovigilancia que suma 79 cámaras en un radio de 200 metros de la plaza; de estas, 23 se encuentran dentro de la Plaza Tlaxcoaque. Guerrero Chiprés indicó que esta acción responde a la instrucción de la Jefa de Gobierno, Clara Brugada, “orientada al cuidado del patrimonio comunitario y fortalecimiento de los lazos diplomáticos”.
El Embajador de Azerbaiyán, Seymur Fataliyev, realizó un encuentro y recorrido en la plaza. Al respecto, Guerrero Chiprés afirmó que dicho evento “consolida este espacio como modelo de corresponsabilidad transfronteriza orientada a la edificación de una paz duradera”.
Históricamente, la Plaza Tlaxcoaque albergó los sótanos de detención de la antigua Dirección General de Policía y Tránsito durante la Guerra Sucia. En el sitio, una placa deja constancia del esfuerzo compartido para la recuperación del espacio físico.