Por Redacción
México., 16 de marzo de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció este lunes un nuevo paquete de reformas electorales, conocido como ‘Plan B’, que será enviado al Congreso de la Unión el martes 17 de marzo. La iniciativa, acordada con los partidos aliados Morena, PT y PVEM, se enfoca en reducir presupuestos de congresos locales, el Senado y el número de regidores municipales, con el objetivo declarado de reorientar esos recursos, estimados en unos 4,000 millones de pesos, hacia obra pública en estados y municipios.
El anuncio se da tras el rechazo, el pasado 11 de marzo, de una iniciativa de reforma electoral más amplia, el llamado ‘Plan A’, en la Cámara de Diputados. En aquella ocasión, el Partido del Trabajo y el Partido Verde Ecologista de México votaron en contra, lo que obligó al gobierno federal a buscar un nuevo acuerdo. Sheinbaum reiteró que, si bien esta propuesta no incluye la reducción de privilegios a los partidos políticos, un objetivo que ella considera prioritario, seguirá insistiendo en ese punto en el futuro.
“El objetivo es reorientar presupuesto de congresos locales, el Senado y reducir regidores, para que esos recursos se queden en municipios y estados para obra pública”, declaró la presidenta desde Palacio Nacional. La iniciativa plantea un ahorro aproximado de 4,000 millones de pesos, según un análisis editorial citado en la investigación. Para ejemplificar el gasto actual, reportes periodísticos detallan que el costo por legislador en Baja California asciende a 34,867,503.28 pesos, mientras que en Colima es de 5,170,000.00 pesos.
La nueva propuesta ha sido caracterizada por algunos analistas como una carga de austeridad para estados y municipios que podría vulnerar el federalismo, al tiempo que ‘salva’ a instituciones federales como el Instituto Nacional Electoral (INE) y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), las cuales no serían afectadas en esta ronda. El análisis sugiere que el ‘Plan A’ fracasó porque el PT y el PVEM temían la creación de un partido hegemónico y la posibilidad de perder su registro, tras un preacuerdo que incluía reducir la Cámara de Diputados de 500 a 400 integrantes.
Sheinbaum aseguró que los recursos ahorrados con el ‘Plan B’ serán etiquetados específicamente para obra pública, aunque el mecanismo legal preciso para lograrlo aún no ha sido detallado públicamente. Tampoco se han dado a conocer el número específico de regidores y legisladores locales que se propone reducir, ni el texto completo de la iniciativa. La postura oficial de los partidos de oposición frente a esta nueva propuesta también permanece sin aclararse.
El proceso de aprobación de la reforma requerirá de mayorías en ambas cámaras del Congreso de la Unión y, dependiendo de su alcance, posiblemente también del aval de los congresos locales. Con este anuncio, el gobierno federal busca reactivar su agenda de cambios al sistema electoral, aunque con un enfoque más acotado y tras haber cedido en puntos considerados más controversiales a nivel federal para asegurar el apoyo de sus aliados legislativos.