Teherán, 26 de marzo de 2026.- La República Islámica de Irán rechazó formalmente el plan de paz de 15 puntos presentado por Estados Unidos, calificándolo de excesivo y engañoso, en medio de una nueva oleada de ataques que marca el vigesimosexto día del conflicto bélico en la región. Mientras la Casa Blanca insiste en que Teherán busca un acuerdo pero teme represalias internas, fuentes oficiales iraníes aseguraron haber golpeado objetivos en Israel y países del golfo Pérsico durante las últimas horas, desafiando las narrativas diplomáticas de Washington.
La tensión se agudizó tras las declaraciones del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, quien afirmó que la guerra contra Irán continúa en pleno apogeo a pesar de las informaciones publicadas en la prensa sobre posibles negociaciones. Por su parte, el presidente Donald Trump sostuvo que Irán quiere llegar a un acuerdo, pero lo niega públicamente por temor a ser asesinado por su propia gente o por acciones de Estados Unidos, una versión que contrasta directamente con el comunicado de la agencia Tasnim y medios estatales como Press TV.
En el ámbito militar, la Guardia Revolucionaria de Irán informó haber atacado y golpeado varios puntos estratégicos durante este jueves, incluyendo la base Al Azraq en Jordania, la base Sheikh Isa en Baréin, así como las instalaciones de Alí al Salem y Arifjan en Kuwait. Estas acciones forman parte de lo que Teherán describe como respuestas coordinadas con drones y misiles, aunque existen contradicciones no resueltas sobre el alcance real de los daños, específicamente respecto a reportes no confirmados independientemente sobre un portaaviones y un avión F-18.
El impacto económico del rechazo al plan de paz y la continuidad de los bombardeos, que ya suman las oleadas número 79 y 80, se hizo sentir inmediatamente en los mercados internacionales. El precio del petróleo Brent subió a 104.69 dólares y el WTI a 92.52 dólares, mientras que las bolsas europeas registraron pérdidas entre el 0.43% y el 0.96%. Ante la incertidumbre en el estrecho de Ormuz, Japón comenzó a liberar reservas estatales de crudo equivalentes a un mes de consumo nacional, con un valor estimado de 540.000 millones de yenes.
Funcionarios iraníes, algunos bajo anonimato, fueron contundentes al señalar que el conflicto terminará únicamente cuando Irán decida finalizarlo, y no cuando la administración Trump se plantee su conclusión. Esta postura cierra la puerta a las especulaciones sobre encuentros inminentes en Pakistán o Turquía, manteniendo la región en un estado de alerta máxima mientras continúan las operaciones terrestres israelíes en el sur del Líbano y se exacerba la crisis energética global.