Ciudad De México, 26 de marzo de 2026.- El Ministerio de Comercio de China presentó este martes las conclusiones de su investigación sobre los aranceles impuestos por México a productos de países sin tratado comercial, calificando las medidas como “barreras al comercio y la inversión” que carecen de fundamentos válidos. El gobierno asiático advirtió que tiene derecho a implementar contramedidas oportunas para proteger a sus industrias, en un conflicto que podría afectar exportaciones chinas por más de 30 mil millones de dólares.
Según el informe dado a conocer en Pekín, las disposiciones mexicanas podrían provocar pérdidas estimadas en 9 mil 400 millones de dólares para los sectores mecánico y eléctrico de China, mientras que alrededor de 9 mil millones de dólares recaerían sobre las industrias automotriz y de autopartes. Los gravámenes aplicados oscilan entre el 5% y el 50% para más de mil 400 artículos, aunque reportes periodísticos varían en la precisión de los porcentajes máximos aplicables a la mayoría de los productos.
La disputa comercial tiene su origen en septiembre de 2025, fecha en que las autoridades chinas iniciaron formalmente una investigación para analizar los incrementos arancelarios anunciados por México. Aunque el gobierno mexicano notificó estas disposiciones a finales de 2025, la entrada en vigor y consolidación de las medidas se ha desarrollado durante el arranque de 2026, generando tensiones diplomáticas que ahora escalan con la posibilidad de represalias económicas por parte del gigante asiático.
Ante los señalamientos de Pekín, el secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, defendió la postura del gobierno federal desde Nuevo León, argumentando que los aranceles obedecen a la necesidad de corregir una competencia desigual. El funcionario señaló que no existe un “piso parejo”, ya que el país asiático elude impuestos y ofrece productos a precios inferiores que ponen en riesgo la viabilidad de las empresas locales, una herramienta que considera avalada por la Organización Mundial de Comercio.
Por su parte, la Secretaría de Economía mexicana ha acusado a China de buscar quebrar al sector empresarial nacional mediante prácticas desleales. La investigación china, cuyas conclusiones se hicieron públicas el 25 de marzo, sostiene que la política mexicana promueve la desinversión y establece obstáculos artificiales al flujo comercial bilateral, lo que abre la puerta a que el Ministerio de Comercio ejecute medidas internacionales en favor de sus afectados.
Este enfrentamiento ocurre en un contexto crítico para la relación comercial trinacional, donde México se consolidó en 2025 como el principal destino de exportación de vehículos chinos. Analistas del sector indican que las medidas proteccionistas buscan también apaciguar presiones provenientes de Estados Unidos en el marco del T-MEC, aunque el costo inmediato recae sobre la cadena de suministro de insumos eléctricos y mecánicos que dependen de la importación desde Asia.