Phoenix, 15 de abril de 2026.- El vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance, aseguró que la Administración estadounidense está dispuesta a comprometerse con que Irán prospere económicamente si se compromete a no tener armas nucleares. Las declaraciones fueron realizadas durante un foro conservador de la organización Turning Point, celebrado en su sede central en esta ciudad.
Vance citó al presidente Donald Trump al afirmar: “Trump le ha dicho a Irán que si están dispuestos a comportarse como un país normal, nosotros estamos dispuestos a tratarlos económicamente como un país normal”. El funcionario reiteró que si Teherán deja de lado su plan de desarrollo nuclear, “Estados Unidos ayudará a que prosperen en la economía mundial y disfruten”.
Sobre los negociadores iraníes, con los que sostuvo diálogo el fin de semana, el vicepresidente destacó que “Estados Unidos no había tenido negociaciones de tan alto nivel en 49 años”. Este intercambio ocurre después de que Washington y Teherán no lograran acuerdos en dichas reuniones, aunque el presidente Trump ha asegurado que las conversaciones serán retomadas en dos días.
De acuerdo con un artículo del New York Times, Irán habría ofrecido a Washington frenar su programa nuclear por cinco años, pero la oferta fue rechazada por la delegación estadounidense al considerar este un plazo muy corto.
En el ámbito militar, el portaaviones USS George H.W. Bush (CVN-77) de la Armada de Estados Unidos fue avistado este martes frente a las costas de Namibia navegando en dirección sur. Imágenes difundidas en redes sociales apuntan a que el buque rodeará África para dirigirse a Oriente Medio, donde se uniría a otros dos portaaviones que Washington ya tiene desplegados en el marco de la guerra contra Irán.
Se prevé que el navío rote el cabo de Buena Esperanza para alcanzar el Índico y navegar hasta Oriente Medio, uniéndose al USS Abraham Lincoln, que opera en la región desde febrero como parte de la operación Furia Épica. De acuerdo con reportes del Pentágono a medios estadounidenses, el George H.W. Bush partió de la base naval de Norfolk a finales de marzo sin que se informara del motivo de su partida ni de su futura ruta.
El Servicio de Noticias del Instituto Naval de Estados Unidos explicó que la ruta tomada permite a los portaaviones y escoltas evitar el tránsito por el Mar Rojo y el estrecho de Bab el Mandeb, zonas de actividad previa de los hutíes contra buques comerciales. Existe también la posibilidad de que otro portaaviones, el USS Gerald Ford, se una a las operaciones cerca de Irán después de haber partido recientemente de Croacia.