Ciudad De México, 17 de junio de 2026.- La actriz Amanda Seyfried tuvo que contratar un guardaespaldas tras recibir amenazas por calificar de ‘odioso’ al comentarista ultraconservador Charlie Kirk. Las amenazas aumentaron después de que la intérprete declarara en diciembre, en una entrevista con Who What Wear UK, que no se iba a disculpar por su comentario original.
Los hechos se remontan a septiembre de 2025, tras el asesinato de Kirk, quien falleció al recibir un disparo en un acto público en la Universidad de Utah Valley. Seguidores del comentarista acusaron a Seyfried de insinuar con su declaración que el crimen estaba justificado. Ante la viralización del comentario y los mensajes de amigos preocupados por su seguridad, la actriz decidió matizar sus palabras desde su perfil de Instagram.
En su aclaración, Seyfried expresó que el asesinato de Charlie Kirk fue “absolutamente perturbador y deplorable en todos los sentidos imaginables”. La artista dejó claro que no estuvo de acuerdo ni con las políticas que defendía Kirk ni con su asesinato. “Estamos olvidando los matices de la humanidad. Puedo enfadarme por la misoginia y la retórica racista, y TAMBIÉN estar totalmente de acuerdo en que el asesinato de Charlie Kirk fue absolutamente perturbador y deplorable”, escribió.
Seyfried añadió que “nadie debería tener que sufrir este nivel de violencia” y cuestionó si es posible estar de acuerdo en que “este país está de luto por demasiadas muertes y tiroteos violentos y sin sentido”. Respecto a la reacción en su contra, señaló: “Tengo todo el derecho de usar mi voz para expresar mis sentimientos y de hacerlo de una manera que no sea necesariamente hiriente. Pero existe un miedo, un odio y un impulso desmesurados de atacar y destruir. Y yo experimenté solo una pequeña parte de eso”.
La actriz describió la situación como “una locura” al encontrarse repentinamente con un guardaespaldas en el aeropuerto. “Así que me pregunto: ‘¿Qué hago? ¿Qué digo?'”, comentó. A pesar de las presiones, mantuvo su postura sobre la veracidad de su opinión inicial: “No me voy a disculpar por eso. O sea, por el amor de Dios, solo comenté una cosa. Dije algo basado en la realidad, en imágenes reales y en citas reales”.
Finalmente, Seyfried reflexionó sobre el impacto de estos eventos en la libertad de expresión futura: “Quiero que mis hijos se sientan seguros de expresar sus opiniones siempre y cuando no sean dañinas”. Intentó cerrar la controversia indicando: “No quiero echar más leña al fuego. Solo quiero aclarar algo que se ha sacado de contexto de forma tan irresponsable (aunque comprensible). Un debate animado, ¿no es eso lo que deberíamos tener?”.