Por Redacción
Ciudad De México, 22 de marzo de 2026.- Beatriz Gutiérrez Müller, historiadora y esposa del expresidente Andrés Manuel López Obrador, cuestionó públicamente a Elon Musk, propietario de la red social X, después de recibir una notificación sobre una restricción temporal en su perfil. La usuaria respondió con ironía ante el mensaje de la plataforma que indicaba una “menor visibilidad” debido a la detección de “cierta actividad inusual”, interpretando la acción como un intento de censura por intereses políticos.
En declaraciones públicas difundidas este fin de semana, Gutiérrez Müller se dirigió directamente al magnate tecnológico para confrontar la decisión algorítmica. “Me envías este mensaje. ‘Menor visibilidad’, ja, ja, ja… ¡Es lo que haces con las cuentas que no te convienen a tu interés político!”, afirmó la escritora, quien añadió un desafío abierto hacia la administración de la red social: “Adelante, desaparece mi cuenta si quieres. ¡Adelante!”.
La involucrada minimizó la importancia de su presencia constante en la plataforma, aclarando que su uso es esporádico. “Ni siquiera uso tu X —solo de vez en cuando— […] desaparece mi cuenta si quieres. ¡Adelante!”, expresó en su réplica. Hasta el momento, no se ha registrado ninguna respuesta por parte de Elon Musk o de los voceros de la empresa respecto a estas acusaciones específicas ni a la interpretación política que Gutiérrez Müller hace de la medida técnica.
La notificación emitida por X señaló que se añadió una “etiqueta temporal” a la cuenta de la historiadora. Según las reglas de operación de la plataforma, este tipo de restricciones implica que las publicaciones del usuario afectado tendrán una difusión reducida, aparecerán con menos frecuencia en las recomendaciones automáticas y tendrán menor probabilidad de integrarse en las secciones de tendencias, aunque la cuenta permanece activa para sus seguidores directos.
El incidente pone de relieve la tensión existente entre figuras políticas mexicanas y la gestión de contenidos en la red social anteriormente conocida como Twitter. Si bien la plataforma justificó la medida bajo el protocolo estándar de seguridad por actividad inusual, la interpretación de Gutiérrez Müller sitúa el evento en el terreno del debate sobre la libertad de expresión y la supuesta parcialidad en la moderación de cuentas de opositores o críticos del actual propietario.