Ciudad De México, 06 de abril de 2026.- La popularidad del presidente ruso Vladímir Putin cayó al 32.1% entre los políticos favoritos de los rusos, según un sondeo de VTSIOM. La aprobación de su gestión descendió al 70.1% y la confianza en su figura al 75%, marcando los niveles más bajos desde el inicio de la guerra en febrero de 2022. Solo un 29.3% de los rusos votaría por el partido oficialista Rusia Unida si las elecciones parlamentarias fueran este domingo.
El respaldo a la guerra en Rusia cayó a su punto más bajo desde su inicio, con un 24% de apoyo. Según el Centro Levada, un 67% de los rusos demanda la celebración de negociaciones de paz con Ucrania. Frente a este escenario, el general Carsten Breuer, comandante de las Fuerzas Armadas de Alemania, advirtió que Rusia está expandiendo su ejército y podría estar en condiciones de atacar territorio de la OTAN hacia el año 2029.
En respuesta, Alemania planea invertir alrededor de 185 mil millones de dólares en su ejército para 2029, frente a los 109 mil millones destinados en 2025. El país cuenta actualmente con 182 mil soldados y busca aumentar esa cifra en miles de efectivos, con la meta de alcanzar 260,000 soldados activos y 200,000 reservistas en 2035. El gobierno alemán no descarta el regreso del servicio militar obligatorio si no logra suficientes voluntarios.
Adicionalmente, una nueva ley en Alemania obliga a los hombres entre 17 y 45 años a obtener autorización de las Fuerzas Armadas para estancias en el extranjero de más de tres meses. En el ámbito migratorio, el canciller Friedrich Merz aspira a que alrededor del 80% de los sirios que residen en Alemania regresen a su país en los próximos tres años, priorizando a aquellos sin permiso de residencia válido o con antecedentes penales. El gobierno destinará este año más de 200 millones de euros para estabilizar Siria.
En Myanmar, el líder de la junta militar, Min Aung Hlaing, de 69 años, fue elegido presidente en una votación parlamentaria el 3 de abril de 2026, obteniendo 429 de los 584 votos en una cámara dominada por los militares. Min Aung Hlaing dejó el cargo de comandante en jefe de las Fuerzas Armadas a comienzos de la semana del 30 de marzo de 2026, siendo sustituido por Ye Win Oo, antiguo responsable de la inteligencia militar. El golpe de Estado en el país ocurrió el 1 de febrero de 2021.
En Brasil, análisis indican que el gobierno de Lula ha consolidado la democracia tras derrotar a Bolsonaro y el bolsonarismo, aunque el futuro del país se reduce al dilema entre la reelección de Lula y una nueva ruptura democrática por parte de la derecha. El gobierno mantiene las tasas de interés más altas del mundo para afrontar los riesgos de la inflación. Por otro lado, la turista argentina Agostina Páez, de 29 años, fue juzgada en Río de Janeiro por insultos racistas contra camareros en un bar de Ipanema en enero de 2026; aunque enfrentaba una pena de hasta 15 años, la Fiscalía redujo el pedido de condena. Páez declaró: “Han aceptado mis disculpas”.
Las Naciones Unidas recibieron en 2025 cuatro denuncias de explotación y abuso sexual que involucraban a personal de la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad en Haití (MSS), todas corroboradas por investigaciones de la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos. La MSS, creada en 2023, fue desmantelada a finales de 2025. Entre el 1 de marzo de 2025 y el 15 de enero de 2026, la violencia en Haití causó 5,519 muertos y 2,608 heridos.
En otros frentes, el candidato presidencial colombiano Abelardo de la Espriella aseguró que no recibirá el sueldo presidencial si gana las elecciones. “No voy a aceptar el sueldo. No lo quiero, no lo voy a recibir. Se destinará a una obra benéfica o a una fundación”, afirmó, agregando: “Nunca he vivido de la teta del Estado”. Asimismo, autoridades de Nepal destaparon una red criminal en el Everest que ofrecía rescates falsos e intoxicaba a turistas para estafar aseguradoras entre 2022 y 2025, derivando en más de 300 evacuaciones fraudulentas y 33 denuncias. Finalmente, el ministro israelí de Defensa, Israel Katz, anunció que el ejército demolerá todas las viviendas en las localidades libanesas fronterizas, prohibiendo el regreso de más de 600,000 desplazados hasta garantizar la seguridad del norte de Israel. Desde el 2 de marzo de 2026, el Ministerio de Sanidad libanés registra 1,268 víctimas mortales en cinco semanas de guerra abierta.