Ciudad De México, 07 de julio de 2026.- La columna escrita por Gabriela Olivares y publicada el 6 de julio de 2026 en el Semanario ZETA presenta una serie de reflexiones humorísticas, destacando una anécdota ficticia sobre el gasto y la inversión personal de las mujeres.
En el relato, una mujer elegante en un carro de lujo se encuentra con una mendiga en un semáforo y le ofrece mil pesos, pero primero le pregunta: “Si te diera este dinero ¿saldrías con amigas y gastarías todo?”. La mendiga responde: “¿Qué? No tengo amigas, vivo en la calle”. Ante la sugerencia de usar el dinero para tiendas o salones de belleza, la indigente replica: “Señora, ¿está loca? Ni sé cómo es un lugar de esos”.
La mujer decide no entregar el dinero, pero invita a la mendiga a comer con ella y su marido. Cuando la mendiga advierte: “Pero su marido va a ponerse furioso. No me baño desde hace tiempo, estoy inmunda y hedionda”, la protagonista contesta: “No importa, es mejor. Quiero que él vea como se ponen las mujeres cuando: no salen con amigas, no van de compras, no van al salón de belleza. Quiero que se entere que la mujer no gasta, ¡¡¡invierte!!!”.
La columna incluye otras historias, como la de un paciente que pregunta al doctor: “Doctor, ¿y después de la operación podré tocar perfectamente la guitarra?”. Tras recibir una respuesta afirmativa, el paciente exclama: “¡Ah, qué bien! Es la ilusión de toda mi vida, porque ahora no tengo ni idea, ¿sabe?”.
También se narra el encuentro de un hombre con una señora madura de 57 años en una discoteca, quien vive en un edificio donde solo hay Mercedes Benz y BMW. Al preguntarle él “¿Qué es eso?” sobre cierta actividad, ella responde: “Es algo muy divertido con más de dos”.
Entre las reflexiones finales, la autora concluye: “¡¡¡…Al diablo con el ejercicio y la dieta…!!!” y añade: “Quien bebe vino, vive menos… Menos triste. Menos deprimido. Menos tenso. Menos peleado con la vida. Menos enfermo del corazón”.