Ciudad de Mexico, 13 de julio de 2026.- El primer reporte sobre el escritor mexicano Carlos Monsiváis llegó al FBI el 4 de agosto de 1969, cuando un informante afirmó que el autor y otras figuras prominentes habían expresado apoyo a Eldridge Cleaver, líder de las Panteras Negras. Cleaver vivía en exilio en Argelia después de ser acusado de intentar matar a dos oficiales de policía en California. Este apoyo público colocó al autor en la lista negra de Washington, según documentos del FBI desclasificados.
En noviembre de 1973, la agencia volvió a poner atención en Monsiváis cuando solicitó una visa de turista para asistir a una conferencia académica organizada por la Universidad de California, Los Ángeles (UCLA). Aunque la visa fue concedida sin demora, los servicios de inteligencia activaron alertas. Un reporte de la Embajada de EE.UU. en la Ciudad de México enviado al director del FBI indicó que “It was reported that the individual was not eligible to enter the United States due to his affiliation with proscribed organizations”.
Por ‘organizaciones prohibidas’, la misión diplomática se refería a grupos como las Panteras Negras y activistas del movimiento Chicano. En ese momento, activistas de este movimiento lideraban protestas masivas contra la Guerra de Vietnam en Los Ángeles. El FBI temía que Monsiváis pudiera avivar las tensiones políticas en el sur de California.
Paralelamente, las agencias de inteligencia mexicanas también vigilaban de cerca al autor. Un archivo de la Dirección General de Investigaciones Políticas y Sociales (DGIPS) lo describió como un “indecipherable specimen” y un “resentful individual”. El mismo documento acusó al escritor de haberse beneficiado personalmente de la masacre estudiantil de Tlatelolco ocurrida el 2 de octubre de 1968.