julio 13, 2026
5fd564915103406caedb17e77350c1b3

Ciudad De México, 13 de julio de 2026.- La estrategia gubernamental mexicana respecto al caso del secuestro de Ismael ‘El Mayo’ Zambada se está centrando sólo en el operativo y quién lo ordenó, según información recabada sobre el análisis que realiza el Ejecutivo.

El punto delicado para las autoridades será llegar a la exigencia de que “nos regresen” al capo, escenario en el cual habría que liberarlo porque no existe una orden de aprehensión en su contra. En el Gobierno mexicano reconocen que se están enredando en la definición primero del delito de secuestro, luego de la violación de la Ley de Seguridad Nacional y finalmente del escenario de solicitar el regreso de El Mayo para ser liberado por falta de una verdadera orden de aprehensión.

Mientras la administración define su postura legal, se reporta que El Mayo ya negoció con Estados Unidos un intercambio de información a cambio de una prisión con alto grado de atención médica para enfermos casi terminales. Ante este desarrollo, hay quien piensa que la justicia estadounidense es capaz de retorcer sus reglas e intercambiar a El Mayo, que ya ha confesado, por Rubén Rocha Moya.

En estos días, en venganza, el detenido ya “despepitó” la estructura del narcotráfico y la política en Sinaloa, con derivaciones que afectan la política nacional y los altísimos dirigentes de la 4T. Hoy ya se sabe de la narcopolítica en Sinaloa con varios de los narcos que México entregó en los últimos tiempos.

Frente a estas revelaciones, se señala que no existen indicios de que la 4T en realidad tenga ya un mecanismo de filtros para evitar que candidaturas federales y estatales beneficien a los cárteles del narcotráfico. Las plazas de Guerrero, Michoacán y Sinaloa serán la prueba de fuego para ver si la lucha contra la narcopolítica es de a de veras en Morena.

About The Author

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *