Estrecho De Ormuz, 22 de abril de 2026.- La Guardia Revolucionaria iraní interceptó y escoltó hasta la costa iraní dos buques mercantes en el estrecho de Ormuz: el Epaminondas y el MSC Francesca. Irán acusa a las embarcaciones de navegar sin la autorización necesaria y de manipular sus sistemas de navegación. El MSC Francesca es descrito como un buque vinculado al régimen sionista.
Según los hechos reportados, el Epaminondas, de bandera griega, sufrió graves daños en el puente de mando tras ser abordado a 15 millas náuticas al noreste de Omán. Por su parte, el MSC Francesca, de bandera panameña, fue tiroteado a unas ocho millas náuticas al oeste de Irán y quedó detenido en el agua.
En un evento paralelo, Estados Unidos interceptó un buque de carga iraní llamado TOUSKA que trataba de superar el estrecho de Ormuz. El destructor USS SPRUANCE interceptó al TOUSKA en el Golfo de Omán y, tras negarse a detenerse, abrió un orificio en su sala de máquinas. Actualmente, los Marines de EE.UU. tienen la custodia de la embarcación.
La situación ha generado una crisis humanitaria para los tripulantes varados en la región. Cerca de 20,000 marineros llevan más de un mes y medio atrapados en el golfo Pérsico a causa de la guerra. La Organización Marítima Internacional (OMI) ha confirmado al menos 21 ataques contra buques comerciales en las aguas de los golfos Pérsico y de Omán, hechos que han provocado la muerte de diez marineros. La ONU estima en unos 2,000 el número de buques atrapados en la zona.
Mohamed Arrachedi, coordinador de la ITF, declaró: “Hoy más que nunca, los marinos necesitan y requieren protección. Se debe otorgar prioridad a sus necesidades básicas de comida, agua, atención médica y fuel náutico”. Arrachedi también relató el clamor de los marineros atrapados: “Mi vida está en peligro. Por favor, sacadnos de aquí”.
El estrecho de Ormuz canalizaba aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas natural licuado antes de la guerra. En respuesta a la escalada de violencia, el Consejo Universitario de la UNAM se posicionó sobre el conflicto en Medio Oriente, haciendo un llamado para evitar la violencia entre naciones y privilegiar la vía diplomática. La universidad afirmó: “Sostenemos que la violencia, en cualquiera de sus formas, es inadmisible y contraria a los valores fundamentales que sustentan la coexistencia entre las naciones”.