Ciudad De México, 09 de junio de 2026.- La fiscalía italiana ha abierto una investigación contra el ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, por sospecha de tortura y secuestro de ciudadanos italianos que formaban parte de una flotilla con ayuda para Gaza interceptada el mes pasado. Las autoridades judiciales indagan el maltrato dispensado a los activistas durante su detención por parte de fuerzas israelíes.
Entre los detenidos se encontraba el periodista Alessandro Mantovani, del diario Il Fatto Quotidiano, quien fue liberado por Israel el pasado 21 de mayo. Mantovani declaró que fue golpeado, al igual que el diputado Dario Carotenuto y otros activistas. “Vi gente con posibles fracturas de brazos y costillas. Casi todos los que pasaron por el contenedor de entrada fueron golpeados y podíamos oír los gritos desde fuera”, afirmó el reportero.
Los organizadores de la misión humanitaria indicaron que entre los 430 activistas detenidos por la policía israelí había ciudadanos de Italia. A finales de mayo, el propio Ben Gvir difundió un vídeo donde se observaba a los activistas arrodillados y con las manos atadas tras la interceptación en aguas internacionales. En otra grabación publicada por el ministro en la red social X, se veía a agentes tirando al suelo a una activista después de que esta coreara: “¡Palestina libre, Palestina libre!”.
Ante estos hechos, el Gobierno de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, calificó el trato dispensado a los activistas de “inaceptable” y convocó al embajador israelí para exigir explicaciones. Además, Italia solicitó a la Unión Europea que debatiera la imposición de sanciones contra Ben Gvir. Por su parte, Francia ha decidido prohibir la entrada del ministro de extrema derecha a su territorio.
En respuesta a la apertura de la investigación italiana, Ben Gvir emitió un comunicado asegurando: “No rehuiré ninguna investigación y seguiré de pie, con orgullo, junto a nuestros combatientes”. Si la fiscalía determina que existen motivos suficientes, podría realizar una solicitud formal de juicio.
Los organizadores de la flotilla sostienen que su objetivo era romper el bloqueo israelí de Gaza para entregar ayuda humanitaria, mientras que Israel afirma que su bloqueo naval sobre el enclave es legal.