Managua, 01 de junio de 2026.- El líder indígena Brooklyn Rivera murió bajo custodia de las autoridades de Nicaragua en un hospital de la capital, Managua, confirmó el Ministerio de Sanidad nicaragüense. Rivera, quien era líder del partido indígena Yatama y exparlamentario, había sido trasladado al centro médico debido al grave deterioro de su estado de salud durante los últimos días.
Según el Ministerio de Sanidad, el fallecimiento se debió a complicaciones derivadas de su condición previa. “A pesar de los enormes e intensos esfuerzos que médicamente se realizaron para recuperar la salud de nuestro hermano Brooklyn, cuyo deterioro físico y neurológico es consecuencia de una bacteria generada por el virus COVID-19 (sic), lamentamos confirmar que desgraciadamente dejó este plano de vida”, indicó la dependencia gubernamental. El Gobierno reveló que Rivera llevaba internado desde el pasado 7 de marzo y difundió fotografías donde se le veía acostado en una cama, conectado a ventilación mecánica y alimentación intravenosa.
Rivera estaba bajo custodia desde que fue encarcelado por el Gobierno nicaragüense el 29 de septiembre de 2023. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) condenó su muerte y recalcó que el líder indígena “se encontraba en situación de desaparición forzada desde septiembre de 2023”. Asimismo, la CIDH señaló que Rivera era beneficiario de medidas cautelares de la Comisión y medidas provisionales de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
En un comunicado, la CIDH advirtió que “este grave hecho se suma al patrón de violencia ejercida contra la población indígena en la costa Caribe del país, orientado a imponer el terror y la represión como mecanismos de control para debilitar el tejido social y comunitario, y despojar a los pueblos indígenas de sus tierras, territorios y recursos naturales”. El organismo exigió que “el Estado (de Nicaragua) debe poner fin a la represión y violencia contra los pueblos indígenas y sus líderes”, así como “liberar a todas las personas detenidas por motivos políticos”.
Por su parte, Tininiska Rivera, hija del líder indígena, alertó que si su padre fallecía o sufría un mayor deterioro de su salud, “no fue un accidente ni un destino natural”, sino que “fue el resultado de un sistema de represión ejercido de manera prolongada y cotidiana”. Días antes del deceso, tanto su familia como el Gobierno de Estados Unidos habían exigido a las autoridades de Nicaragua su liberación inmediata.
La Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de EE.UU. reiteró el llamado a la liberación incondicional de Rivera y de todos los presos políticos tras conocerse la noticia. “Esta represión, violencia e inhumanidad es abominable; reiteramos nuestro llamado a la liberación incondicional de él y de todos los presos políticos ahora”, señaló la dependencia estadounidense.