Por Redacción
Ciudad de Mexico, 15 de marzo de 2026.- José Armando N, alias ‘El Callejas’ o ‘Comandante Callejas’, líder de una célula criminal dedicada a extorsión, delitos contra la salud y robo de hidrocarburo, fue detenido este sábado en el municipio de San Juan Totolac, Tlaxcala, por un operativo coordinado de fuerzas federales y estatales. La captura se realizó tras una denuncia ciudadana por extorsión a un restaurante y el sujeto fue puesto a disposición del Ministerio Público federal.
Según el comunicado oficial del Gabinete de Seguridad federal, el detenido era considerado un ‘objetivo prioritario’ para las autoridades del Estado de México, donde su célula tenía presencia en al menos seis municipios: Jilotepec, Soyaniquilpan, Acambay, Lerma, San Mateo y Metepec. Aunque el grupo operaba en territorio mexiquense, se le atribuyen orígenes en el estado de Michoacán.
El operativo que culminó con su aprehensión fue resultado de una investigación iniciada a partir de la denuncia por extorsión. Participaron elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), la Secretaría de Marina (Semar), la Fiscalía General de la República (FGR), la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la Guardia Nacional (GN), la Fiscalía del Estado de México y la Policía Estatal del Edomex.
Las autoridades federales señalaron que la célula liderada por ‘El Callejas’ no solo se dedicaba a la extorsión de negocios, sino también a delitos contra la salud —referencia a la venta de drogas—, robo a transporte y robo de hidrocarburo, actividades que habrían generado un clima de inseguridad en los municipios donde operaba.
La detención de José Armando N representa un golpe a una de las estructuras criminales que han extendido sus operaciones desde Michoacán hacia el centro del país, particularmente en el Estado de México, entidad que históricamente ha enfrentado retos de seguridad por la presencia de múltiples grupos delictivos. Las autoridades no precisaron si el detenido está vinculado a alguno de los cárteles más conocidos de la región michoacana.
Este caso evidencia el patrón de extorsión a pequeños y medianos negocios como una de las principales fuentes de ingreso para grupos criminales locales, una práctica que afecta directamente a la economía formal e informal en diversas regiones del país. La colaboración ciudadana mediante denuncias, como la que derivó en esta captura, es frecuentemente citada por las autoridades como un elemento clave para desarticular estas redes.