Ciudad De México, 21 de junio de 2026.- Gabriel Trujillo Muñoz, poeta y narrador, afirmó que “la poesía es un asunto serio. Al menos para mí lo es”. No obstante, el autor precisó que esta seriedad “no le quita el gozo que tiene el crearla, el ponerla en el papel o la pantalla, el hacerla del conocimiento público”.
Trujillo Muñoz señaló: “Desde niño me he considerado poeta y narrador”. Sus primeros libros publicados fueron ‘Poemas’ (1981), ‘Percepciones’ (1983) y ‘Moridero’ (1987). Durante la presentación de uno de sus textos, Felipe Garrido comentó que Trujillo Muñoz era, antes que narrador o ensayista, poeta.
En sus tiempos escolares en Mexicali, durante los años sesenta del siglo XX, el escritor tuvo acceso a una poesía tradicional. Posteriormente, mientras estudiaba medicina en Guadalajara, se familiarizó con poetas contemporáneos como Ezra Pound, W. B. Yeats, Allen Ginsberg y Patti Smith. En esos años también descubrió la obra de José Carlos Becerra, Octavio Paz, José Emilio Pacheco, Alejandra Pizarnik y Cristina Peri Rossi, siendo asiduo visitante de librerías en Guadalajara y los fines de semana en la Ciudad de México.
Sobre su intención creativa, Trujillo Muñoz manifestó: “Ya entonces quería ser poeta de mi tiempo y circunstancia”, escribiendo sobre la vida en la frontera, el desierto, sus intereses intelectuales, amores y sucesos del país y el mundo. Algunos de sus poemarios han sido publicados en otros países, entre ellos ‘Bordertown’ (Universidad de Salta, Argentina, 2005), ‘Poemas civiles’ (Amargord, España, 2013) y ‘Civil Poems’ (Spuyten Duyvil, Nueva York, 2024).
En 2026 se publicó su más reciente poemario, ‘La gratitud del verano’, editado por Bonilla-Artigas con apoyo del Colegio del Valle de Imperial. El libro, dedicado a José María Man, contiene poemas que abarcan tentativamente de 2018 a 2024 y consta de unas 180 páginas.