Por Redacción
Iguala, 23 de marzo de 2026.- La Unidad Especial para la Investigación y Litigación del caso Ayotzinapa (UEILCA) localizó una bolsa sellada con restos óseos en la funeraria El Ángel de esta ciudad, la cual se encontraba rotulada con el año ‘2014’, fecha en que ocurrieron los hechos de la desaparición forzada de los 43 estudiantes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos.
El descubrimiento de este material biológico en las instalaciones del negocio dedicado a servicios fúnebres ha sido señalado como un elemento que reaviva la exigencia de verdad por parte de los padres de los normalistas desaparecidos, quienes mantienen su lucha por conocer el paradero y destino de sus hijos.
De acuerdo con la información disponible, la etiqueta con la anualidad ‘2014’ presente en el recipiente no sustituye la necesidad de realizar análisis forenses rigurosos para determinar la identidad de los restos. La validez de esta prueba dependerá estrictamente de una cadena de custodia documentada y transparente que garantice el manejo adecuado de la evidencia.
El hallazgo subraya la importancia del rigor científico y procedimental en todas las diligencias relacionadas con la investigación del caso. Las autoridades especializadas deberán someter los huesos a peritajes correspondientes para establecer si existe algún vínculo directo con las víctimas del ataque perpetrado contra los estudiantes hace más de una década.
Este nuevo desarrollo ocurre en el contexto de las continuas labores de búsqueda e investigación que lleva a cabo la UEILCA, enfocadas en esclarecer los hechos y dar respuesta a las familias afectadas. La presencia de restos óseos en un lugar como una funeraria local abre nuevas líneas de indagatoria sobre el manejo que se dio a posibles evidencias en los años posteriores a los sucesos.