Por Redacción
Ciudad de Mexico, 20 de marzo de 2026.- Los principales partidos políticos del país intensifican sus preparativos para las elecciones intermedias de 2027, donde se renovarán gubernaturas y diputaciones, en un escenario marcado por tensiones internas en Morena sobre definiciones de candidaturas y el anuncio del PAN de un relanzamiento que habría incrementado su intención de voto en casi tres puntos desde octubre de 2025.
En el seno de Morena circula una versión sobre una posible salida de Luisa María Alcalde de la presidencia del partido, aunque fuentes cercanas a la dirigencia nacional aseguran que, si el plan fuera real, el equipo ya habría sido notificado, indicando que la estructura opera con normalidad sin insinuación oficial al respecto.
Una disputa concreta se registra en San Luis Potosí, donde Higinio Martínez, vicecoordinador de Morena en el Senado, declaró que el partido no apoyará ni permitirá la candidatura de Ruth González Silva. “No lo va a apoyar y no lo va a permitir. Si alguien lo quiere llevar a cabo, está en su derecho. Legalmente lo puede hacer, pero Morena no”, dijo Martínez sobre lo que consideran nepotismo.
Por su parte, Manuel Velasco, coordinador del PVEM en el Senado, insistió en que así como el Partido Verde respaldará a Morena en la mayoría de las gubernaturas, esperaría solidaridad de Morena con el Verde en San Luis Potosí, manteniendo la postura de coalición entre ambas fuerzas políticas.
En el PAN, Jorge Romero Herrera, presidente del partido, destacó el crecimiento registrado tras su relanzamiento. “Nos estamos matando por subirle puntos al partido y lo hemos logrado a escala nacional. Lo hicimos en casi tres puntos a partir del relanzamiento y van a ser otros tres después del sábado que es nuestro arranque”, declaró Romero Herrera sin especificar detalles del evento programado.
El contexto de estos movimientos partidistas se da cuando Morena ha anunciado un calendario interno para elegir coordinadores estatales que podrían ser futuros candidatos a gobernadores, generando tensión por las definiciones en varias entidades. Las elecciones de 2027 representarán una prueba clave para medir el apoyo electoral de las fuerzas políticas a mitad del sexenio federal.