Ciudad De México, 05 de abril de 2026.- El Estadio Azteca, ahora denominado Estadio Banorte, reabrió sus puertas el 28 de marzo de 2026 tras 22 meses cerrado para su rehabilitación, en un evento marcado por un partido amistoso entre las selecciones de México y Portugal que dejó al descubierto fallas logísticas en el acceso.
A pesar de que la Secretaría de Gobierno de la Ciudad de México (SECGOB) desplegó un operativo con ocho accesos peatonales habilitados y dos puestos de mando, uno en la entrada principal sobre Calzada de Tlalpan y otro en el Acceso 8, se reportó una mala organización que causó caos y retrasos. Muchos asistentes no pudieron entrar al estadio cuando el partido ya había comenzado; algunos aseguraron haber llegado dos horas antes sin lograr ingresar, lo que derivó en un momentáneo encontronazo entre policías y aficionados.
La usuaria @Marifeeer describió la situación como una “vergüenza y una tristeza”, señalando que “la desorganización hizo que miles viviéramos un calvario para entrar. Dos horas (o más) y casi todo el primer tiempo perdido por falta de estándares para asegurar el acceso”. Por su parte, el periodista David Faitelson afirmó: “El acceso al Estadio Banorte debe mejorar. Y para eso deben trabajar más nuestras autoridades políticas en lugar de tomarse fotos mientras aparecen en eventos sociales”.
Durante el encuentro, Portugal, quinto lugar del ranking FIFA, enfrentó a México, decimosexto lugar, sin la presencia de Cristiano Ronaldo, quien no jugó por recuperarse de una lesión muscular. En el aspecto deportivo, Javier Aguirre comentó: “La cancha quedó primorosa; será el escenario ideal para enfrentar a un gran rival”. El estadio, inaugurado originalmente el 29 de mayo de 1966, presenta una renovación total del césped, ahora híbrido (95% natural y 5% sintético), y cuenta con una capacidad de 87,500 espectadores, pantallas LED, más de mil antenas para conectividad, 200 cámaras de seguridad y un sistema de audio con más de 250 bocinas.
En cuanto a los servicios internos, la administración del estadio implementó un esquema de venta de alimentos y bebidas con precios diferenciados. En tribunas generales, una pizza costaba 130 pesos, papas en bolsa alrededor de 120 pesos y un vaso de cerveza con dos latas 200 pesos. En palcos, los tacos de cochinita, pastor y bistec oscilaron entre 150 y 230 pesos por unidad, y se vendían paquetes de seis cervezas por 600 pesos. Se mantuvo la restricción de ingreso de alimentos externos, incluso para propietarios de palcos, aunque se instalaron sistemas de pago sin efectivo y puntos de venta móviles para, según la administración, facilitar adquisiciones de manera “rápida y segura”.
Paralelamente al evento deportivo, hubo manifestaciones en las inmediaciones. Mientras algunos grupos exigían banquetas libres de ambulantaje y acompañaban a madres buscadoras, otros protestaron por el Refugio Franciscano, desalojado en enero de 2026. Manifestantes condenaron la muerte de 34 perritos tras su traslado a refugios temporales del Gobierno capitalino y preguntaron: “¿Cuánto tiempo más debe de pasar?”, exigiendo el regreso de los animales. Además, en el Zócalo capitalino se instalaron pantallas para la transmisión del partido y se desplegaron 400 servidores públicos para evitar el comercio informal.
De cara al futuro inmediato, la LIGA BBVA MX autorizó al Club América cambiar la sede de sus partidos como local al Estadio Banorte. El equipo disputará su primer partido en el recinto renovado el 11 de abril de 2026 ante Cruz Azul. El Club América expresó que está “convencido de que la afición americanista disfrutará de más y mejores experiencias en el renovado Estadio Banorte”. Se tiene previsto que el estadio albergue la inauguración del Mundial 2026 el 11 de junio.