Por Redacción
Ciudad de Mexico, 18 de marzo de 2026.- Irán lanzó un masivo ataque con misiles contra Tel Aviv, Israel, causando al menos dos muertes y daños en infraestructura, en represalia por la muerte de su secretario de Seguridad Nacional, Ali Lariyani. Horas antes, Estados Unidos atacó posiciones de la Guardia Revolucionaria Iraní (IRGC) cerca del estratégico estrecho de Ormuz, en una acción que el presidente Donald Trump calificó de “preventiva”. La crisis ha disparado el precio del petróleo Brent a 103.89 dólares por barril, un alza del 43%, y ha provocado un aumento en el precio del diésel en México, obligando al gobierno a implementar un estímulo fiscal.
La Guardia Revolucionaria Iraní (IRGC) afirmó que su ataque a Israel alcanzó “más de 100 objetivos militares y de seguridad” y superó las defensas antimisiles, causando cortes de electricidad. El servicio de emergencias israelí MDA reportó dos personas fallecidas en un edificio residencial de Ramat Gan, un suburbio de Tel Aviv, elevando a 14 el total de muertos en Israel durante esta escalada. Sin embargo, no hay una evaluación independiente que confirme la escala total de los daños reportados por Irán.
La tensión se desató tras la confirmación, el 17 de marzo, de la muerte de Ali Lariyani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, en lo que Teherán calificó como un “bombardeo israelí”. En respuesta, Estados Unidos ejecutó un ataque el martes 17 de marzo contra blancos iraníes cerca del estrecho de Ormuz, según confirmó el Comando Central estadounidense (CENTCOM). Trump declaró que la acción fue para “proteger la libertad de navegación” y criticó duramente a los aliados de la OTAN, acusándolos de “no hacer nada” y ser “un lastre”.
La situación en el estrecho de Ormuz, por donde transita el 20% del suministro mundial de crudo, es caótica. Existen informaciones contradictorias: mientras una fuente citada por EFE afirma que Irán cerró temporalmente el paso desde el 15 de marzo, fuentes iraníes aseguran a EL PAÍS que “Ormuz no está ni ha estado en ningún momento cerrado de forma oficial”, aunque aplican un criterio selectivo, permitiendo el tránsito principalmente a barcos de países no alineados con Estados Unidos e Israel. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) estima que unos 350 petroleros están inmovilizados y solo 80 han logrado cruzar.
El impacto económico es inmediato. El crudo Brent cotiza a 103.89 dólares por barril. En México, el precio del diésel aumentó 1.58 pesos por litro, pasando de 26.37 a 27.95 pesos, lo que llevó a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) a implementar un estímulo fiscal de 2.59 pesos por litro para amortiguar el golpe a los consumidores. La crisis también alcanzó la central nuclear de Bushehr, en el sur de Irán, donde el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) reportó daños en una instalación auxiliar tras un impacto, aunque sin afectar el reactor principal.
La escalada ha evidenciado profundas fracturas en la alianza occidental. Las críticas de Trump a la OTAN no han tenido una respuesta oficial unificada por parte del bloque. Mientras tanto, la Unión Europea y países como Francia, Alemania y Reino Unido han llamado a la contención, pero sin anunciar acciones concretas. El director del OIEA, Rafael Grossi, expresó “grave preocupación” por la seguridad de las instalaciones nucleares iraníes en medio de los combates.
El conflicto, que combina represalias militares directas, guerra económica mediante el control de rutas energéticas y desgaste de alianzas internacionales, se perfila como una de las crisis geopolíticas más graves de la década. El mercado energético global permanece en vilo, a la espera de la próxima movida de los actores involucrados y de una posible respuesta israelí al ataque con misiles iraníes.