Por Redacción
Ciudad de Mexico, 19 de marzo de 2026.- Un presunto operador de huachicol del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), identificado como Rafael ‘N’, alias ‘Aurora’ o ‘Rafa’, fue detenido en Uruapan, Michoacán, en una zona de alta conflictividad. La captura se vincula a una investigación paralela sobre una empresa fantasma, Marlaya SA de CV, que habría defraudado al fisco federal por 29,000 millones de pesos, en un esquema masivo de evasión fiscal ligado al robo de hidrocarburos.
El detenido, de quien se estima tiene 35 años, fue aprehendido en la colonia Rosa de Castilla del municipio de Uruapan, según informó el Gabinete de Seguridad federal. Durante el operativo, las autoridades aseguraron un arma de fuego, cinco cartuchos útiles, cinco dosis de narcótico y un vehículo. Rafael ‘Aurora’ fue puesto a disposición del Ministerio Público de la Fiscalía General de la República (FGR).
La zona de la detención es considerada de alto riesgo, pues en noviembre de 2025 fue asesinado en ese mismo municipio el alcalde Carlos Manzo. Michoacán es uno de los estados con un plan especial de seguridad federal debido a la violencia generada por la disputa entre grupos delictivos.
De forma paralela, una investigación periodística y resoluciones administrativas del Servicio de Administración Tributaria (SAT) revelaron el caso de la empresa Marlaya SA de CV, constituida en Guadalajara en noviembre de 2016. Esta compañía, que amplió sus actividades al sector de hidrocarburos en 2018, está acusada de defraudar 29,000 millones de pesos al fisco federal, un monto que duplica el escándalo de Segalmex y cuadruplica el fraude conocido como ‘La Estafa Maestra’.
La empresa fantasma, que tenía como representante a Aldo Ignacio Ulloa Temblador, también vinculado a la firma Mefra Fletes, ha sido asociada por las autoridades con el CJNG y con decomisos masivos de combustible ilegal (huachicol) realizados en Tampico y Ensenada durante 2025. Si bien no se ha hecho público un vínculo documental directo entre el detenido ‘Aurora’ y la empresa Marlaya, las investigaciones señalan que ambos operativos están conectados con las redes de huachicol y evasión fiscal del cártel.
La magnitud del fraude fiscal pone en evidencia la sofisticación de los esquemas financieros utilizados por las organizaciones criminales para lavar las ganancias del robo de hidrocarburos, un delito que genera millonarias pérdidas para el Estado mexicano y Pemex cada año.