Por Redacción
Ciudad De México, 19 de marzo de 2026.- La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) inició este miércoles un paro nacional de 72 horas, consolidando un plantón en el Zócalo de la Ciudad de México tras una marcha que partió del Ángel de la Independencia la tarde anterior. Los manifestantes, provenientes de estados como Oaxaca, Guerrero, Michoacán, Zacatecas y la capital, mantienen la presión para exigir la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007 y de la Ley Usicamm, así como mejoras salariales.
La movilización ha tenido un impacto inmediato en la economía local del centro histórico. Comerciantes del Zócalo reportaron una caída de alrededor del 80% en sus ventas durante el primer día del plantón, calificando la manifestación como una mala noticia que afecta tanto al comercio como al flujo turístico en la zona.
Ante el cierre de vías y la concentración prevista a partir de las 9:00 horas en las inmediaciones de la Torre del Caballito, sobre Paseo de la Reforma y avenida Bucareli, la Subsecretaría de Control de Tránsito de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) recomendó a los conductores utilizar vías alternas para evitar congestiones vehiculares.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo descartó reunirse directamente con la dirigencia de la CNTE en este momento, aunque afirmó que el diálogo a través de la Secretaría de Educación Pública (SEP) y la Secretaría de Gobernación permanece abierto. En su conferencia de prensa, la mandataria cuestionó los bloqueos viales y pidió que las manifestaciones se mantengan pacíficas, preguntando: “Si está la mesa abierta, ¿para qué cierran una calle?”.
Secretarios generales de la CNTE en los estados involucrados reiteraron sus demandas centrales y advirtieron que, de no reinstalarse la mesa de diálogo con la presidencia de la República, prepararían una huelga nacional durante la celebración del Mundial de Fútbol 2026. La organización contrasta su postura con las acciones del gobierno federal, el cual menciona haber basificado a cerca de un millón de docentes y otorgado un aumento salarial del 10% en 2025.
El conflicto educativo escala en un contexto de tensión donde se reportaron empujones entre manifestantes y elementos de la SSC durante la movilización del 18 de marzo. Las autoridades mantienen la vigilancia en las zonas de concentración mientras los maestros disidentes buscan forzar una respuesta definitiva a sus exigencias legislativas y económicas.