Nogales, 26 de marzo de 2026.- Un grupo de entre ocho y 10 elementos de la Guardia Nacional de Estados Unidos ingresó este miércoles a territorio mexicano en la zona fronteriza de Nogales, Sonora, para realizar trabajos de reparación y reforzamiento con alambre de púas en una puerta de acceso utilizada por un tren fronterizo. La incursión, que se extendió por aproximadamente una hora, desencadenó una discusión con oficiales de la Guardia Nacional mexicana y el reclamo directo de ciudadanos locales quienes calificaron el hecho como una violación a la soberanía nacional.
De acuerdo con reportes de testigos presenciales y medios locales, los uniformados estadounidenses cruzaron la línea divisoria alrededor de las 13:30 horas. Ante su presencia en suelo mexicano, oficiales de la Guardia Nacional de México sostuvieron una discusión con los militares extranjeros exigiendo su inmediato retiro del territorio. Personal de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), algunos vestidos de civil, se encontraban en el lugar observando la situación y tomando fotografías de los hechos.
La tensión escaló cuando un ciudadano mexicano, propietario de un terreno colindante, increpó directamente a los militares. El vecino cuestionó la acción señalando que nadie tiene derecho a meterse al terreno del vecino para cuidar su casa y menos portando armas. El habitante reclamó a los uniformados por ingresar a su propiedad sin permiso y mencionó que, en ocasiones anteriores, soldados mexicanos han sido detenidos y desarmados por autoridades estadounidenses en esa misma área fronteriza.
Existen discrepancias en los reportes sobre la naturaleza exacta de la labor realizada por los efectivos estadounidenses. Mientras algunas fuentes indican que se trataba de reparar una puerta de acceso, otras versiones señalan que estaban fortaleciendo la estructura con alambre de púas. Asimismo, el número de integrantes del grupo varía ligeramente entre los testimonios, oscilando entre ocho y al menos 10 elementos.
Tras concluir los trabajos en la infraestructura fronteriza, los militares estadounidenses se retiraron hacia su país sin que se reportaran consecuencias adicionales inmediatas o enfrentamientos físicos. Hasta el momento, no se ha divulgado información oficial por escrito ni declaraciones formales de la Secretaría de Relaciones Exteriores o de la SEDENA respecto a las acciones diplomáticas o legales que se derivarán de este incidente.
El evento resalta la sensibilidad operativa en la franja fronteriza de Nogales, donde la presencia armada de fuerzas extranjeras en suelo mexicano genera cuestionamientos sobre los límites de la cooperación en materia de seguridad y el respeto a la integridad territorial.