Teherán, 27 de marzo de 2026.- El gobierno de Israel confirmó la muerte de Alireza Tangsiri, jefe de la Marina de la Guardia Revolucionaria de Irán, a quien responsabiliza directamente del bloqueo y minado del estrecho de Ormuz. El anuncio fue realizado este jueves por el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, quien declaró que el operativo eliminó al comandante junto con otros oficiales del mando naval, aunque no proporcionó detalles específicos sobre la fecha exacta ni el mecanismo empleado para llevar a cabo la acción.
Según las declaraciones oficiales difundidas por Katz, Tangsiri era el encargado de la operación considerada terrorista que ha impedido el tránsito marítimo en una de las rutas energéticas más críticas del mundo. La autoridad israelí advirtió que este ataque constituye un mensaje directo a la Guardia Revolucionaria, prometiendo que continuarán persiguiendo y eliminando a sus mandos uno por uno hasta alcanzar los objetivos de la guerra.
La noticia se produce en medio de una intensa actividad diplomática y militar, cuando el conflicto entra en su cuarta semana. Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que las conversaciones con Irán continúan y describió el proceso como productivo, asegurando incluso que Teherán está solicitando un acuerdo. En ese contexto, el mandatario estadounidense anunció la postergación de diez días de su ultimátum para atacar plantas eléctricas iraníes, fijando ahora la nueva fecha límite para el 6 de abril.
Pese a los anuncios de diálogo por parte de la Casa Blanca, existen contradicciones en el panorama internacional, ya que fuentes indican que Irán ha rechazado previamente las demandas estadounidenses por considerarlas maximalistas. Mientras tanto, la violencia persiste en la región; activistas de derechos humanos estiman que la cifra de muertos en Irán supera los 3,000, mientras que organismos internacionales como Al Jazeera reportan más de 2,600 fallecidos en todo el conflicto.
Ante la escalada, el Pentágono ha ordenado el despliegue de 2,000 paracaidistas, aunque no se ha especificado la ubicación exacta a la que serán movilizados estas tropas. La situación en el estrecho de Ormuz sigue siendo el foco de la crisis, donde el cierre parcial ha generado impactos significativos en los mercados globales de energía y ha elevado las primas de riesgo para la navegación comercial.