Bushehr, 28 de marzo de 2026.- Un tercer ataque aéreo contra la central nuclear de Bushehr fue reportado este viernes por parte de fuerzas estadounidenses e israelíes, en medio de declaraciones contradictorias sobre la existencia de negociaciones entre Washington y Teherán para poner fin al conflicto bélico que comenzó el 28 de febrero de 2026.
El presidente Donald Trump afirmó que las conversaciones con Irán avanzan favorablemente y que el país persa estaría dispuesto a alcanzar un acuerdo, incluyendo la renuncia a armamento nuclear. Sin embargo, altos funcionarios iraníes han negado públicamente que se estén llevando a cabo dichas negociaciones y aseguraron que el conflicto solo terminaría bajo sus términos.
La Casa Blanca había anunciado previamente una pausa de 10 días en los ataques a plantas energéticas iraníes, con vigencia hasta el 6 de abril, para dar espacio a las conversaciones diplomáticas. No obstante, el ataque reportado este 28 de marzo a la instalación de Bushehr contradice dicho anuncio y genera preocupación internacional sobre el riesgo de accidentes nucleares.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, declaró que la guerra continúa en pleno apogeo, mientras el director general del Organismo Internacional de Energía Atómica, Rafael Grossi, ha expresado inquietud por la seguridad de las instalaciones nucleares iranías ante los bombardeos sostenidos.
Como consecuencia del conflicto, Irán mantiene cerrado el estrecho de Ormuz, ruta por donde transita aproximadamente 20 por ciento del crudo global. Esta situación ha provocado un aumento significativo en los precios del petróleo: el barril Brent cotiza a 112.57 dólares y el WTI a 99.64 dólares.
Entre los involucrados en las gestiones diplomáticas figuran el secretario de Estado Marco Rubio, el enviado especial Steve Witkoff y el ministro alemán de Exteriores Johann Wadephul. La presidenta Claudia Sheinbaum también aparece mencionada entre los actores relevantes en el seguimiento del conflicto desde México.
El conflicto ha generado división entre los aliados de Estados Unidos, con diferentes posturas dentro de la comunidad internacional sobre el manejo de la crisis. Mientras tanto, continúan los reportes de hostilidades en la región sin que se vislumbre un alto al fuego cercano.