dip jorge ramos
Por Redacción
Secretaría De Gobernación (Ciudad De México), 17 de marzo de 2026.- Los líderes de Morena, el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) celebraron este martes por la noche un acuerdo de reagrupación para las elecciones de 2027 en la Secretaría de Gobernación (Segob), pese a que los dos partidos aliados habían votado días antes contra la reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum. En el evento, la mandataria afirmó que la alianza se fortalece y que habrá límites a los presupuestos partidistas, mientras medios reportan que PT y PVEM mantienen privilegios millonarios.
El acuerdo, denominado “Plan B” de reforma electoral, fue firmado por Sheinbaum, el coordinador del PT, Alberto Anaya, y la dirigente del PVEM, Karen Castrejón, con la presencia del gobernador de Chiapas, Manuel Velasco, y los coordinadores parlamentarios de Morena, Ricardo Monreal e Ignacio Mier. La celebración ocurrió tras una votación fallida en la Cámara de Diputados donde el PT y el Verde rechazaron la propuesta inicial de Sheinbaum, lo que generó una fractura pública dentro de la coalición oficialista.
En su intervención, la presidenta Sheinbaum aseguró que el nuevo pacto garantiza la unidad rumbo al proceso electoral de 2027 y señaló que se establecerán topes a los recursos públicos que reciben los partidos. “Hoy reafirmamos nuestro compromiso con la transformación y la democracia. Esta alianza es sólida y mira al futuro”, declaró la mandataria durante el acto en Segob.
Sin embargo, datos de asignaciones presupuestales contradicen el discurso de austeridad. Según cifras reportadas, el PT recibió 828 millones de pesos en 2026 para el programa de Centros de Desarrollo Infantil (Cendis), y entre 2019 y 2022 el partido obtuvo transferencias por 3,000 millones de pesos. En total, el costo de las prerrogativas para PT y PVEM en 2026 asciende a 1,500 millones de pesos, y en los últimos siete años la suma supera los 9,000 millones de pesos.
El contexto político muestra una creciente preocupación dentro de Morena ante la posibilidad de que el PVEM y el PT busquen una alianza con la oposición para 2027. Los partidos tradicionales, PRI, PAN y Movimiento Ciudadano, enfrentan una reducción de su base militante; el PRI perdió 5.36% de sus afiliados en los últimos seis meses. La reagrupación oficialista busca cerrar filas ante este escenario y asegurar la mayoría legislativa necesaria para impulsar las reformas restantes del gobierno de Sheinbaum.
El cierre del acto fue celebrado por los dirigentes como un “nuevo inicio”, aunque no se dieron a conocer los detalles específicos del Plan B electoral ni los acuerdos firmados. La capacidad de la alianza para mantener la cohesión en futuras votaciones cruciales queda en duda tras el reciente episodio de disidencia.