Washington, 28 de marzo de 2026.- El Departamento del Tesoro de los Estados Unidos anunció que la firma del presidente Donald Trump será incluida en las futuras emisiones de billetes de dólar, una decisión que se enmarca en las celebraciones del 250 aniversario de la nación. Con esta medida, Trump se convierte en el primer mandatario en ejercicio cuya rúbrica aparecerá en el papel moneda estadounidense, compartiendo el espacio con la firma del secretario del Tesoro.
El anuncio oficial destaca que la modificación busca reconocer la trayectoria económica del país bajo la administración actual. Scott Bessent, secretario del Tesoro, señaló que bajo el liderazgo de Trump el país se encuentra en un camino hacia un crecimiento económico sin precedentes. “No existe una forma más poderosa de reconocer los logros históricos de nuestro gran país y del presidente Donald J. Trump que mediante billetes de dólar estadounidense que lleven su nombre”, declaró el funcionario.
Por su parte, Brandon Beach, tesorero estadounidense, calificó la huella dejada por el presidente como innegable, describiéndolo como el arquitecto del resurgimiento económico de la Edad de Oro de Estados Unidos. “Imprimir su firma en la moneda estadounidense no solo resulta apropiado, sino también plenamente merecido”, afirmó Beach respecto a la iniciativa que rompe con la tradición de reservar ese espacio exclusivamente para funcionarios del área financiera.
Existen diferencias en los reportes sobre los detalles específicos de la implementación. Mientras algunas fuentes indican que los nuevos billetes de un dólar circularán antes del 4 de julio, otras informaciones sugieren que los primeros billetes de 100 dólares con la firma se imprimirán en junio, seguidos de otras denominaciones, aunque tenerlos en mano podría tardar varias semanas. A pesar de las variaciones en los plazos reportados, todas las versiones coinciden en el carácter inédito de la medida para la numismática federal.
Esta decisión se suma a otros esfuerzos de la administración para vincular la imagen del presidente con símbolos nacionales durante el semiquincentenario. La inclusión de la firma en el dinero físico representa un cambio significativo en la liturgia del poder federal, donde históricamente la neutralidad simbólica del dinero había prevalecido sobre la presencia de figuras políticas en activo.