Por Redacción
Tijuana, 19 de marzo de 2026.- La Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) inició el despliegue de mil 170 efectivos del Ejército Mexicano hacia los municipios de Tijuana, Ciudad Juárez y León, como parte de un reforzamiento inmediato a la Estrategia Nacional de Seguridad Pública. La movilización, ejecutada la tarde del 18 de marzo mediante transporte aéreo estratégico, tiene como objetivo inhibir las actividades de grupos delictivos en estas zonas fronterizas y del Bajío.
El contingente incluye a 270 elementos de la Brigada de Fusileros Paracaidistas, tropas de élite que fueron trasladadas junto con personal de la 2.a, 5.a y 16.a Zonas Militares. Para esta operación logística, la Fuerza Aérea Mexicana empleó tres aeronaves de transporte estratégico, aterrizando primero en la región de Baja California donde se estableció el centro de coordinación inicial.
De acuerdo con el comunicado oficial emitido por la defensa nacional a las 17:00 horas del día anterior, estas fuerzas se integrarán a las tareas de disuasión, prevención y patrullaje en coordinación con autoridades de los tres órdenes de gobierno en los estados de Baja California, Chihuahua y Guanajuato. La presencia militar busca restablecer el orden y proteger a la ciudadanía ante el incremento de la violencia en dichos corredores urbanos.
La selección de Tijuana, Ciudad Juárez y León responde a la necesidad de blindar puntos neurálgicos donde convergen rutas de tráfico ilícito y altos índices de incidencia delictiva. En Tijuana, la llegada de los paracaidistas refuerza la vigilancia en la frontera oeste, mientras que en Juárez y León se busca cortar líneas de suministro y operación de células criminales que han desafiado la autoridad local.
Este movimiento de tropas marca una escalada en la respuesta federal ante la inseguridad, activando mecanismos de reacción rápida que permiten proyectar fuerza en múltiples frentes simultáneamente. Las operaciones quedarán bajo el mando unificado de las zonas militares correspondientes, trabajando en conjunto con la Guardia Nacional para maximizar la cobertura territorial.
Se espera que este despliegue tenga una duración indeterminada, sujeta a la evaluación constante de los resultados en la reducción de delitos de alto impacto. La estrategia pone a prueba la capacidad de respuesta del gobierno federal para contener la violencia en ciudades que representan retos críticos para la seguridad nacional.