Por Redacción
México, 18 de marzo de 2026.- El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) incrementa progresivamente las cotizaciones para quienes buscan mejorar su pensión bajo la Modalidad 40, un esquema que este año alcanza una tasa del 14.438% y que podría superar el 18% para 2030. Paralelamente, desde el Senado de la República se impulsa un ajuste para limitar las llamadas ‘pensiones doradas’ que reciben exfuncionarios de confianza de organismos públicos descentralizados, como Pemex o la CFE, y que en algunos casos superan el millón de pesos mensuales.
La Modalidad 40, establecida tras la reforma a la Ley del Seguro Social de 2020, permite a los trabajadores cotizar de manera voluntaria para aumentar el monto de su pensión bajo el régimen anterior a 1997, conocido como Ley 73. Según información difundida en medios, la tasa de cotización para este año es del 14.438%, lo que para un trabajador con el salario máximo registrado (equivalente a 25 Unidades de Medida y Actualización) representa un desembolso mensual aproximado de 12,703 pesos. Se prevé que este costo continúe en ascenso en los próximos años.
En otro frente, la presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo, confirmó que se avanza en una iniciativa para ajustar los montos de las pensiones consideradas excesivas. La legisladora aclaró que esta medida solo afectaría al personal de confianza de organismos públicos descentralizados y algunas sociedades nacionales de crédito, con el objetivo declarado de eliminar privilegios. Ejemplos citados en reportes incluyen el caso de un ex coordinador de Pemex que percibe una pensión mensual de 1,107,361 pesos, y ex directivos de Luz y Fuerza del Centro que reciben alrededor de un millón de pesos al mes.
Mientras tanto, el acceso a una pensión bajo la antigua Ley 73 sigue siendo una opción para quienes cumplen con los requisitos de semanas cotizadas y edad, pudiendo alcanzar montos que, según se menciona, podrían llegar hasta los 50 mil pesos mensuales, aunque no se especifican casos concretos. Por otro lado, el IMSS mantiene sus reglas para pensiones de orfandad, las cuales se otorgan hasta los 16 años del beneficiario y pueden extenderse hasta los 25 si el joven se encuentra estudiando y no cotiza en el Seguro Social.
Estos movimientos en el sistema de pensiones ocurren en un contexto donde también se promueven beneficios para adultos mayores, como el acceso a consultas médicas gratuitas en instituciones públicas y privadas con convenio mediante la credencial del Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (INAPAM). Los cambios reflejan presiones financieras del sistema y un debate político en torno a la equidad en las jubilaciones, combinando ajustes técnicos en las cotizaciones con medidas de carácter más simbólico contra los privilegios percibidos.