Ciudad De México, 28 de marzo de 2026.- El Senado de la República aprobó la reforma electoral conocida como ‘Plan B’, una iniciativa que modifica los artículos 115, 116 y 134 de la Constitución, pero que excluyó la propuesta original de la presidenta Claudia Sheinbaum para adelantar la consulta de revocación de mandato a las elecciones intermedias de 2027. La decisión legislativa se centró en medidas de austeridad enfocadas en ahorros presupuestales para congresos locales, ayuntamientos y el propio Senado, así como en la reducción de remuneraciones de funcionarios electorales.
La exclusión de la modificación al artículo 35 constitucional marcó el fin del intento por alterar el calendario de la revocación de mandato, un punto clave que buscaba permitir la promoción del proceso durante la campaña de 2027. Con esta aprobación parcial, se descartó la posibilidad de modificar el marco legal de las elecciones durante la primera mitad del gobierno actual, dejando sepultados objetivos originales delineados por la mandataria en el verano de 2025 relacionados con la reconfiguración del Poder Legislativo y la ampliación de mecanismos de democracia directa.
En el debate previo a la votación, el Instituto Nacional Electoral (INE) presentó argumentos sobre los costos operativos de la reforma. El organismo señaló que eliminar el denominado ‘bono electoral’ podría resultar más costoso para el erario debido al pago obligatorio de horas extras. Según datos expuestos por el INE, en los tres últimos procesos comiciales se pagaron 2,419 millones de pesos bajo este concepto: 449.2 millones en 2022, 964.9 millones en 2024 y 1,005 millones en 2025.
Tras la votación, diversas fuerzas políticas emitieron posturas sobre el resultado. Morena celebró el aval senatorio como un triunfo que lleva la transformación a lo local con menos privilegios y más rendición de cuentas. Por su parte, el PAN y el PRI consideraron un logro de la oposición que la enmienda avanzara sin los cambios relacionados con el proceso de revocación. Michel González, secretaria general del PAN, declaró que México ganó al eliminarse el intento de convertir la revocación en una herramienta al servicio del poder.
Con la minuta aprobada en el Senado, la reforma electoral deberá pasar ahora a la Cámara de Diputados para su discusión y eventual ratificación. Mientras tanto, consejeros del INE han señalado que, aunque la eliminación de una urna extra es positiva para la equidad de la contienda, persiste una complejidad operativa significativa para organizar en una misma fecha la renovación de la Cámara de Diputados y otros comicios locales.