Por Redacción
Ciudad de Mexico, 18 de marzo de 2026.- El gobierno del presidente Donald Trump aceleró la construcción de un muro fronterizo de 370 kilómetros entre El Paso, Texas, y Ciudad Juárez, Chihuahua, con una inversión de 4,500 millones de dólares, en medio de creciente controversia por la muerte del solicitante de asilo afgano Mohammad Nazeer Paktiawal bajo custodia migratoria y el retiro del jefe de la Patrulla Fronteriza en la región, Gregory M. Bovino.
Las obras forman parte del reforzamiento de la frontera sur ordenado por la administración Trump, que incluye 110 kilómetros de barrera física en la zona de El Paso, donde se concentran cruces irregulares. El proyecto se ejecuta mientras el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) investiga la muerte de Paktiawal, quien falleció tras presentar dificultad respiratoria durante su detención por ICE en Minnesota.
La muerte del migrante afgano ocurre en un contexto de operativos migratorios internos que han generado protestas en varias ciudades estadounidenses. En Minneapolis, dos ciudadanos estadounidenses identificados como Renée Nicole Good y Alex Jeffrey Pretti perdieron la vida durante manifestaciones relacionadas con estas políticas, aunque las circunstancias exactas no han sido esclarecidas oficialmente.
Paralelamente, el retiro de Gregory M. Bovino como jefe de la Patrulla Fronteriza del sector de El Paso añade otro elemento de incertidumbre a la estrategia fronteriza. Las autoridades no han especificado si su salida fue voluntaria o forzada, ni han proporcionado motivos detallados para este cambio en el liderazgo operativo.
En audiencias congresionales recientes, el secretario asistente Joseph M. Humire evitó pronunciarse sobre posibles despliegues militares durante procesos electorales, mientras altos mandos castrenses aseguraron que no acatarían órdenes ilegales. Esta postura refleja las tensiones dentro del aparato de seguridad estadounidense respecto a las políticas migratorias.
Las medidas de control fronterizo afectan directamente a la comunidad mexicana en Estados Unidos, que alcanza aproximadamente 38.8 millones de personas. Organizaciones de defensa de migrantes han alertado sobre el incremento de deportaciones y la militarización de la frontera, aunque la administración Trump insiste en que son necesarias para la seguridad nacional.
El contexto político se complejiza con las próximas elecciones estadounidenses, donde la política migratoria será tema central de debate. Analistas anticipan que la construcción acelerada del muro y los incidentes recientes intensificarán la polarización alrededor del tratamiento a migrantes y solicitantes de asilo en la frontera sur.